lunes, 17 de diciembre de 2012

Españoles por el mundo: ida y vuelta

 Españoles en el mundo' es un espacio que se emite desde 2010 y tiene una audiencia media de dos millones y pico   de espectadores. Ha logrado varios galardones, Un programa de entretenimiento que muestra a un puñado de compatriotas repartidos por el planeta y que viven felices después de tomar la decisión de dar un giro a su vida y  emigrar. Todo el mundo habla de él. Para bien ...y para mal. Dicen que está actuando a modo de flautista de  Hamelín, salvando las distancias, aquel cuento en el que un hombre hacía sonar su flauta y conseguía que los  ratones que agobiaban al pueblo le siguieran hasta el rio donde se arrojaban sin pensarlo y morían ahogados. Sin  ir más lejos, la embajada española en Noruega habla sin tapujos'del «efecto llamada» de este programa de TVE, que está provocando que una legión de españoles vague' por sus calles con oficio pero sin beneficio y con tanta hambre como para recurrir a la caridad. También hablan de la necesidad de informarse antes de lanzarse a la  aventura.

Monika Bolaños ha encontrado en Berlín su particular Hamelín -es una ciudad real de la Baja Sajonia, en  Alemania-. Su caso es de los sangrantes: «Lo he pasado mal. Las cosas no son como dicen. ¡Qué indignación con  'Españoles en el mundo'! Están confundiendo a todos, invitando a emigrar, sacando solo a los que les va bien, que  son un 10%».Suena hasta surrealista la historia de esta vasca de 39 años, que habla incluso de contaminación  por radiactividad. Técnica del metal con experiencia, buen inglés y conocimientos de alemán, se siente una de los  «miles de engañados por el convenio firmado entre Zapatero y Merkel el año pasado para dar trabajo a técnicos e  ingenieros; puro marketing, pocos han encontrado un trabajo así». llamada por este canto de sirena, marchó con  3.000 euros a la ciudad que, por ser la capital, eligen mayoritariamente los españoles que se decantan por  Alemania, aunque es la que tiene más paro, un 13%. Cuando se dio cuenta de que no había nada de lo suyo,  logró un empleo «en régimen de semiesclavitud haciendo 40 camas, limpiando 15 retretes, otras tantas duchas...Ganaba 670 euros porque el Gobierno' me quita el 30%en impuestos».La despidieron «por tener asma».Después trabajó en  un 'callcenter'. Más tarde la aceptaron para hacer prácticas no remuneradas en una empresa que radiografía el acero. «Era un búnker donde no había seguridad y me radíé dos veces. No me daban un dosímetro porque  decían que era caro. Un día cogí un aparato de medir  porque estaba asustadísíma, y pitaba todo el rato.  Sabré si la radíactividad tiene consecuencías en 15 años. Podría haberlo denunciado, pero tuve miedo».

Monika brega hoy en una empresa de catering: pocas horas, le pagan 5 euros netos por cada una, sin  seguro médico  Gana unos 190, tira de ahorros y sigue estudíando alemán. Comparte piso con dos  personas, «900 euros cuando el que nos lo subalquila estará pagando 300; . aquí esto es legal y muy  común», lamenta. «No hay salario mínimo, en las entrevistas te hablan en bruto y no sabes lo que vas a  cobrar después de impuestos y un seguro médico privado». 

Alfredo Pérez Claeys-Bouaert también reside en Berlin, desde marzo, y aunque él es algo más  optimista sobre el país que le ha acogido y su propio futuro allí, tampoco ha tenido mucha suerte. Y está bien preparado: licenciado en Económicas, máster de Estudios Económicos Europeos en Brujas y  experiencia de ocho años. Inglés, francés y buen nivel de alemán. Ya había estado en aquel país en  2002 estudiando el idíoma y ganándose la vida de camarero. «Si me hubiera quedado habría prosperado,  seguro ».Volvió el pasado marzo. «El primer mes y medio me dediqué a perfeccionar el alemán. Otro  mes lo pasé enviando currículos  aquí las cosas no son tan inmedíatas como en España, necesitas tiempo. Al final de junio me salió una colocación en una empresa de publicidad y relaciones públicas donde hacía de todo; me pagaban 1.100euros por jornadas de diez horas y el jefe se pasaba el día  gritando. Lo dejé y ahora estoy en un 'call center', Cobro lo mismo, pero vivo tranquílo. Y no pierdo la  esperanza de encontrar algo interesante aquí. Se habla mucho de lo mal que está Berlín, pero está igual  de mal que otros sitios. La gente viene hablando un inglés medio y sin alemán. Si hasta yo que lo  controlo a veces tengo problemas ...Lo del idíoma es complicado». Alfredo reconoce que antes de  llegar a Alemania veía «con curiosidad el programa de la tele, pero me parece que ha hecho daño, solo  sacan a gente con una posición mucho más elevada que la medía».
¿Y la imagen de los españoles en Alemania? Monika Bolaños relata que en el metro ha llegado a  escuchar criticas «porque somos muchos ». A veces, en las díscotecas y clubes, si te oyen hablar  español no te dejan entrar. En mi trabajo no me dejan dírigírme a mis compañeros en nuestro idíoma.  ¡Dicen que conspiramosl». El díario 'Frankfurter Allgemeine Zeitung' publicó hasta un edítorial  criticando la avalancha de españoles pese a los cuatro millones de parados que suma el país.

Pies congelados
Pero si hay alguna nación que está dando que hablar es Noruega. Hay 3.100 compatriotas registrados en  la embajada; 520 lo han hecho este año. En la prensa local se han publicado reportajes sobre la  situación de varios que se han visto obligados a recurrir a la caridad e incluso, a dormir en la calle.  Gonzalo Marina, un joven de 34 años con estudios de Ingeniería Técnica, copó páginas en los  periódicos noruegos en enero, después de que le tuvieran que ingresar en el hospital con los pies  congelados por dormir una semana en la calle. Se le acabaron los ahorros y no podía volver a casa. Un  caso extremo. La representación díplomática de España reconoce el problema: «La embajada de   Noruega en Madrid está dando la información correcta, pero creemos que hay un efecto llamada debido  al programa de TVE 'Españoles en el mundo', donde la clase bien acomodada dio información de que  aquí todo el mundo tiene casa, barco y auto. Y no es precisamente correcto, sobre todo en lo que se  refiere a los extranjeros que todavía no están integrados ». Tan cruda se está poniendo la cosa que  Cáritas Noruega está empezando a impartir cursos gratuitos de su idioma a los hispanohablantes. «Los españoles que llegan nos hacen conocedores de la problemática en un país con un idioma tan diferente  y una climatología tan dura como la nórdica. A lo que se suma la carestía de la vida, probablemente es  el país más caro del planeta». La directora de 'Españoles en el mundo', Carmen de Cos, sabe que hasta la entrada en la wikipedía de este programa hace referencia al problema noruego: «Las opiniones son libres. Éste es un espacio de entretenimiento que muestra la realidad de unas personas que nos llaman para que contemos cómo marcharon por diferentes motivos: trabajo, amor, dinero ...y cómo les va. A algunos les va bien y a otros no tanto. Pero a los que les va mal no llaman, no quieren contar sus  problemas y tampoco es nuestro papel buscar ese perfil. En el programa de Noruega -hemos hecho tres-, salía una persona diciendo que si no hablas noruego la cosa está difícil. Armada  de sentido  común, aconseja a aquellos que quieran emigrar que «se informen en las instituciones, en las embajadas, que se enteren de los profesionales que necesitan, del idioma que vale, de los salarios, los seguros médicos ...»

Moho y drogadictos
José Manuel Llorente, un fotógrafo nacido en Jerez de la Frontera hace 32 años, pasó cinco en  Birmingham (Inglaterra), luego regresó a España, pero se dio cuenta de que « prefería vivir en un país  más civilizado ».Así que en febrero de 2009 aceptó la invitación de un amigo residente en Noruega y  viajó a Bergen. No ve la tele, así que no culpa al programa de TVE. Domina el inglés a la perfección y  tenía casa pagada. No pintaba malla historia. «¿Sin noruego? Quizá tengan suerte los ingenieros con  buen inglés, el resto nada. Cuando preguntas a la gente te contestan en noruego y si ven que no dices  nada en su idioma ni se molestan. Me pasé el mes y medio que estuve allí pateando la ciudad echando  currículos, unos cien. Ni de McDonald's me llamaron ». Esa es una de las mayores pegas, en Noruega necesitas noruego, así de simple. El inglés, además, siempre lo hablan mejor los emigrantes británicos e  irlandeses, la competencia. Lo peor de todo es sin duda lo que le decían a José en la EIT: «Me invitaban  amablemente a volverme a España. Decían 'qué bonito  qué bien vivís allí, ¿por qué no te vas a  tu país». Y volvió, sí, a  las cinco semanas, cuando no le quedaba dinero ya. Ahora está trabajando en la localidad vizcaína de Leioa como fotógrafo (www.bandw.es)

Irlanda es otro punto caliente. El biólogo soriano Daniel Manrique y la diplomada en Educación  Infantil  Celia Casares, de Cúllar Vega (Granada), coinciden en que está «plagado de españoles». El  primero acaba de volverse definitivamente de Dublin tras año y medio y la segunda marchó en verano a  Cork para probar fortuna de 'aupair'. Hasta  eso le salió mal, por discrepancias con la familia, «que era muy religiosa ».Pese al paro (14,7%)ya los 30 euros mensuales que hay que abonar por el 'rescate' a los  bancos, Irlanda es un destino más atractivo que Gran Bretaña: evita el cambio a la libra, más cara que el  euro. Pero hay tanto español que ní siquiera en la hostelería es fácil encontrar algo. Celia regresó hace  poco, «como muchos de mis amigos, que en tres meses ya estaban en casa».
Al llegar a Dublin, Daníel,  biólogo y máster en Energías Renovables, se dio «de bruces con la realidad.
Las EIT no funcionan, son unos irresponsables. Me citaron a las siete de la mañana para una entrevista en la otra punta de la ciudad y al llegar me sueltan que ya habían dado el puesto». Trabajó en atención al cliente por teléfono y tres meses probando programas informáticos y videojuegos. No se da por vencido, quizá lo intente en Finlandia o Sudamérica, «aunque esta vez iré más preparado».

El granadino  Rafael García prefirió ir a Londres con dos amigos. Su caso evidencia la necesidad de prever bien el alojamiento antes de partir, porque en los primeros días te dejas los ahorros. La noche de llegada la pasaron en el Hyde Park Hostel. «¡Que no vaya nadie! 25 personas por habitación, había drogadictos y creo que hasta prostitución. Las ollas tenían cuatro dedos de moho, mi amiga fue a  ducharse y vomitó al ver lo que había. Nos marchamos, pero los otros alojamientos eran muy caros. Me iba con las maletas a entregar los currículos  más de cien». Nada, se acabó el dinero y no pudo esperar más. Llegó en febrero y regresó en marzo. «Se puede emigrar, pero con cabeza, esto no es como en la  tele»,


El Mundial de Brasil
Rocío Gómez, una joven gaditana licenciada en Historia, pasó un año y medio en Edimburgo. Fue a  estudiar un máster de Arqueología y a trabajar. «Todo el mundo decía que era fácil encontrar  colocación, también 'Españoles en el mundo', pero nada más lejos de la realidad. Solo me han  contratado para limpiar hostales. Como somos tantos, hasta para recoger los vasos de los pubs te piden  un nivel altísimo de inglés. Y los contratos son tan flexibles que te hacen trabajar diez horas ».Al ver   que no había futuro regresó y gracias al máster ahora trabaja en una excavación arqueológica en Barcelona.

Más lejos viajó el catalán José Luis Rodríguez, que trabajaba de escolta privado en Euskadi  hasta que hace un año cesó la amenaza  de ETA.Como ya estaba casado con una brasileña -lo que simplifica las cosas- optó por este país  emergente, con un paro en mínimas  históricos (6%). La proximidad del  Mundial de Fútbol de 2014, para el que la presidenta Dilma Rousseff quiere construir 8 aeropuertos, las  posibilidades de empleo en penitenciarias y el futuro tren de alta velocidad funcionan como un imán.  Pero el país endureció en abril las condiciones de entrada a los españoles. En  espanolenbrasil.blogspot.com.es, José Luis aporta toda la información necesaria para emigrar. «Me  escriben a diario quince personas, se han incrementado las peticiones de ayuda un 80%.Algunos me piden gente para casarse por papeles ...».Y advierte: «Quien piense en hacer las Arnéricas, que se olvide». El papeleo es complicado hasta para los que están casados con brasileños. «Si quieres abrir un  negocio te exigen un capital de 100.000 euros, 50.000 para montarlo y otro tanto a fondo perdido, en impuestos. Íbamos a abrir una tienda de ropa, pero nos asaltaron y nos robaron 10.000».Pero esta  historia acaba bien: « Después de mandar mil currículos, me cogieron de cocinero en el restaurante  La Fontana ...¡Y me van a hacer gerente».

Agonizar en Noruega
Alain Martín Licencíado en Ciencias Políticas y Antropología
En un país como España, que vemos cómo se desangra poco a poco,.miramos a nuestros vecinos del norte de  Europa con envidia y admiración. Ejemplos paradigmaticos del Estado del Bienestar, encabezan siempre los  rankings de los lugares del mundo donde vivir es un placer. Miles de españoles en busca de una oportunidad  acuden allí seducidos por esta imagen, pero la realidad es muy distinta. Con mochila al hombro y afán aventurero aterricé en Oslo a finales de septiembre. Las limitaciones económicas me hicieron recurrir a las formas más  baratas. Me instalé en un hostal céntrico, dirigido a jóvenes mochileros que miran el euro: Cual fue mi sorpresa  cuando al acomodarme en la habitación de ocho camas, dispuestas en literas, vi que todos mis acompañantes eran  españoles. Decenas de compatriotas poblando aquel albergue juvenil y todos ellos en busca de una nueva vida. En  España no hay nada, se quejaban. Habían llegado a Oslo con sus ahorros en vuelos 'low cost', El hostal costaba 30  euros la noche, el lugar más barato donde dormir. Había licenciados, doctorados, jóvenes en busca de un primer  empleo, otros que habían abandonado los estudios para trabajar en su dia en la construcción, madres precoces y treintañeros cansados de pasar de beca en beca haciendo gala de precariedad laboral. Todos los días  a las ocho de  la tarde, se reunían en la recepción para intercambiar  información en tomo a unas cervezas y unos cigarros: en tal sitio te traducen el currículo al noruego, si vais a la oficina de empleo preguntar por un peruano llamado Ramón ... Compartían charleta, comida, compartían la vida.
Caminando por el barrio de Gronland me topé con un grupo de personas que hacían cola a la puerta de una iglesia  que iba a visitar. Pensé que, como yo, eran turistas que querían entrar a ver el edificio. Nada más lejos de la  realidad. Esa cola estaba formada por una mayoría de españoles que esperaban su turno para recoger comida  recientemente caducada. Y me quedé estupefacto. Los jóvenes españoles con un título académico forman parte de  las infraclases que acuden a la beneficencia. ¿Vuestros padres saben que estáis así?, pregunté. Ni de coña,  respondieron. Me contaron que llegan a Oslo llenos de ilusión, con la intención de buscar trabajo. Pero en Noruega no funciona lo de repartir los currículums a pie de calle. Nadie te llama. El que menos chapurreaba  inglés, pero sin noruego no te contratan en ningún sitio. Las ayudas van dirigidas a los inmigrantes africanos, ya  que consideran que nosotros, al ser miembros de la Unión Europea, estamos mejor. Para alquilar una habitación te  piden un contrato de trabajo y para esto necesitas un número de residencia, que solo te dan en la comisaría cuando tienes un contrato de alquiler. O sea, imposible. Por eso, nadie se arriesga a arrendar un piso o habitaciones a los españoles: es 'vox populi' que desconocen el idioma y, por lo tanto, no podrán colocarse. Allí estaba Edu, un  cordobés que había estudiado un ciclo superior de Imagen y Sonido; Nuria, una valenciana a la que habían despedido de la empresa después de siete años; Ana, que hasta entonces siempre había encontrado peonadas en el  campo de Extremadura; Luis, que había  estudiado Periodismo en Madrid ... Cada uno con su historia,  pero con  un objetivo común: sobrevivir. El último día  mientras recogía, pensé que yo podría ser uno de ellos. Les dejé  chorizo y jamón serrano. Lo agradecieron como niños en la mañana de Reyes. Otro chaval hacía las maletas conmigo. Llevaba allí dos meses y ya no le quedaba ni un duro. No había encontrado nada. ¿Regresas a España?,  pregunté. Sí, ya basta de agonizar en Noruega.
(Fuente: El Correo Digital de alava)

1 comentario:

JOSE dijo...

Hola soy Jose Luis Rodriguez vivo en Cuiaba soy la persona del articulo, si alguien necesita ayuda o resolver algunas dudas no dudeis en contactar conmigo. Un saludo y espero que con el permiso del autor de este Blog os dejo el enlace.

http://espanolenbrasil.blogspot.com.br/