viernes, 9 de marzo de 2012

Corazón de aventurero

Criaste a tu gato con esmero, le has dado la mejor educación, pero salió con alma de aventurero y una puerta o una ventana abierta suponen para él una irresistible tentación. Al menor descuido se escapa de casa, ama los espacios abiertos y tiene una insaciable ansia de libertad
(por Mar Olivas Tur)
La calle-Un peligro!
Si permites a tu gato vagabundear por la calle sin control, correra el riesgo de que le suceda cualquiera de los siguientes accidentes:
- Que le atropelle un automóvil.
- Que ingiera un veneno, como anticongelante o pesticida.
- Que le ataque un perro.
- Que otro gato le contagie una enfermedad.
- Que se extravíe y no pueda regresar a casa.
- Que alguien le robe.
- Que le maltrate un adulto o niño con intenciones crueles.

Cuántas veces has dejado una ventana abierta y te has dado cuenta de que tu gato se ha escapado? Un suceso muy preocupante, porque nunca sabes si va o volver o en qué estado regresará. La realidad es que ninguna razón justifica que el gato salga de casa, puede pasar toda su existencia dentro y ser feliz, por el contrario en la calle le amenazan innumerables peligros. iNo dejes a tu gato vagabundear por el vecindario! ¿Qué empuja al gato a escaparse? La curiosidad, el amor a la libertad, la búsqueda de otros congéneres, un poco de todo ello. En general las causas son complejas y nacer. en la propia personalidad de los felinos. Con frecuencia el propietario establece medidas para impedir que su gato salga de casa y sólo logra retrasar  la huida. los estímulos exteriores, como hembras en celo o un acentuado instinto de caza que les lleva a  buscar presas son característicos elementos de fuga. Mantenerlo encerrado no es sencillo, la naturaleza le dotó de todos los atributos para la fuga. Su cuerpo es una maravillosa máquina diseñada para trepar vallas o brincar entre obstáculos, puede realizar impresionantes proezas fisicas con el menor de los esfuerzos. Desde cachorro su madre le instruyó en las habilidades fisicas, verdaderos deportes de riesgo felino; se diría que vino a este mundo para recorrer todos sus rincones, pues las excursiones ocupan cuando adulto gran parte de su tiempo.


Manual contra las fugas
- Evita que el gato aprenda a escapar a la calle desde su pubertad, periodo en que empieza a explorar su  entorno y a fijar los límites de su territorio. 
- Esteriliza a tu gato, con indiferencia de que sea macho o hembra, los animales esterilizados son menos propensos a fugarse.
- Establece las medidas físicas oportunas (vallas, alambradas, mosquiteras) para que actúen como una contención física. 
- Proporciónale juguetes pasivos y activos. Si dispones de espacio las estructuras laberínticas construidas con cajas, troncos, tuberías de PVC por donde el gato pueda desplazarse satisfacen su instinto aventurero disminuyendo el deseo de explorar el exterior.

Escalador de élite
No hay valla que pueda frenarle. Entre sus proezas gatunas se encuentra la escalada de muros. Afianzándose con las garras de las cuatro patas en las rugosidades de la piedra o la madera trepa sobre las tapias de su casa para expiar a otros gatos. Ese punto en alto donde el gato pasa tantas horas observando su entorno es de gran importancia para ellos. Desde allí vigila el transcurrir de la vida en su territorio; el paso de otros gatos, de perros o de gente es observado con curiosidad hasta que desaparecen de su vista. Facilita a tu gato un lugar de observación junto a una ventana, de ese modo estará entretenido y su deseo de escapar de casa se verá reducido.
Son muy decididos subiendo, sin temor pueden encaramarse a los lugares más altos, pero no ocurre lo  mismo al descender, con frecuencia pierden el valor y no se atreven a bajar. No es infrecuente que haya que  socorrer a un gato que maúlla desesperado en lo alto de un árbol o un tejado. Como tienen miedo, descienden de espaldas, nuevamente sujetándose con las zarpas y solamente cuando llegan a una altura razonable se sienten seguros giran y mirando hacia el suelo dan un salto al vacío.
Saltador olímpico
Con seguridad has observado sus sorprendentes brincos, los gatos son unos saltadores extraordinarios. De un salto puede alcanzar una distancia cinco veces superior a la longitud de su cuerpo, algo similar a un atleta olímpico que doblase el record mundial de salto de longitud. Si lo observamos en cámara lenta podemos apreciar cómo es lanzado hacia arriba y el frente por sus poderosas patas traseras, muy músculosas, mientras sus patas delanteras permanecen extendidas para actuar como amortiguadores cuando tocan el suelo. La elasticidad de las articulaciones y las almohadillas favorecen estos aterrizajes. Utilizando la cola como contrapeso recupera el equilibrio en una fracción de segundo.

Mi casa mi castillo
El gato es un ser extraordinariamente territorial, pero su territorio es flexible y constantemente trata de ampliar sus fronteras. El territorio de un gato que viva en una casa de campo aislada puede medir hasta 1 hectárea, pero en las áreas urbanas se produce una superpoblación gatuna, igual que humana, reduciéndose el territorio a unos pocos metros. Lo aceptan, pero de mala gana. Los felinos salvajes padecen estrés cuando se les limita el espacio, el gato doméstico responde mejor. Al no tener que desplazarse para proveerse de alimento, pues los humanos les proporcionamos la comida, la importancia del tamaño del territorio pasa a un segundo plano pero no anula su apetencia natural de recorrerlo a diario.

Motivos por los que se escapa
Tres son las razones principales que empujan a nuestro gato a escapar de casa: ampliación y control de su territorio, actividad sexual e instinto cazador. Animal independiente y curioso al tiempo que con un gran instinto territorial, el gato siente desde temprana edad la necesidad de descubrir el mundo, nuevos horizontes que colonizar. Si la rivalidad de otros gatos no se lo impide ampliará su territorio de forma progresiva, lo  que le impone desplazamientos más largos. La vida sexual del gato sin esterilizar es muy activa. En España  las gatas permanecen en un celo casi continuo, si no son cubiertas, entre los meses de febrero a octubre, ambos incluidos. Una gata que no quede fecundada en un celo volverá a tenerlo nuevamente de ocho a quince días después. Los machos se sienten llamados sexual mente por las hembras y salen a buscarlas. El gato no caza con la exclusiva intención de alimentarse, la caza es para él un juego, una actividad desligada del apetito y aún teniendo seguro su platillo de comida diario no puede evitar que el deseo de caza lo  empuje a salir de casa.
Falsas justificaciones 
Los propietarios que toleran el vagabundeo de su gato suelen justificar su falta de responsabilidad con argumentos que carecen de consistencia. Las cinco falsas razones con que justifican su vagabundeo son:
Mi gato anterior salía: Es posible que tu gato disfrute en la calle, pero al permitirle salir sin control estás arriesgando su vida. La mayoría de los gatos que salen a la calle sólo viven de 7 a 8 años, mientras que los gatos que habitan únicamente en el interior de casa pueden alcanzar los 16 años de edad.
Le gusta tomar el sol: Tu gato puede tomar el sol dentro de casa si le preparas un lugar adecuado en una ventana. Si realmente deseas que tu gato tome el sol en un jardín, colócale un arnés y correa y quédate a su lado mientras lo hace.
No soy capaz de mantenerle dentro: Ten las ventanas cerradas y en verano coloca mosquiteras. Podrá tardar unas pocas semanas en acostumbrarse, pero si el gato tiene suficientes cosas interesantes para entretenerse en casa, aprenderá a disfrutar sin salir a la calle.
Necesita jugar con otros gatas: La mayoría de los gatos callejeros son portadores de enfermedades  como la leucemia felina o la inmunodeficiencia felina y otras enfermedades mortales, que se transmiten por mordidas y lamidos entre ellos. Si tu gato necesita un compañero de juegos, adopta otro gatito que esté sano y tenga buen carácter.
Siempre lo hemos dejado salir: Puedes conseguir que el comportamiento de tu gato cambie a  mejor.Tomará tiempo y paciencia, pero puede salvarte la vida. Cuando inicies su educación para que no se fugue, debes incrementar el tiempo que dedicas a jugar con él. Es posible que al principio maúlle pidiendo  salir, pero no cedas. Pronto estará contento de estara tu lado.
(Fuente: Pelo pico pata)

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