sábado, 14 de enero de 2012

Remedios caseros para perros y gatos

Al leer un blog que sigo habitualmente (curistoria) he leido que el autor (@vitike) convertirá los artículos de todo un año en un libro, y a mi se me ha ocurrido hacer lo contrario con un libro de remedios caseros, poniendolos en el blog a modo de articulos. Al acabar con la serie de remedios es probable que ponga todos ellos en un pdf para que se pueda guardar pero mientras al leerlos de poco en poco se hara mas ameno y saturará menos. Hoy traigo la introducción. Espero que os ayude por el bien de vuestras mascotas

PREFACIO
La mejor atención comienza en casa

En el transcurso de mi larga práctica como veterinaria y consultora de conducta animal he descubierto que muchas personas se resisten a acudir a mi consulta. Prefieren tratar los pequeños problemas cotidianos de sus animales domésticos en la comodidad de sus hogares, sin recurrir al veterinario ... y sus mascotas están de  acuerdo con ellos. Acudir a la consulta supone un agotador viaje en coche y, con frecuencia, un gasto igualmente incómodo. Los perros lloriquean en la sala de espera. Los gatos se aferran a los laterales de sus cestos para evitar que sus amos los dejen sobre la mesa. Y muchos propietarios de animales consideran que ya tienen bastante con la enfermedad de sus mascotas.
Naturalmente, hay situaciones en las que es necesario recurrir al veterinario: cuando un gato orina con excesiva frecuencia, un perro pierde el pelo de forma repentina o uno u otro comienzan a morder a la gente. En estos y  en otros casos potencialmente graves es indispensable que el animal reciba una atención profesional. Sin embargo, también es posible resolver muchos problemas en casa. En Remedios caseros para perros y gatos, usted aprenderá qué trastornos exigen atención profesional y cuáles pueden tratarse en casa. Los  coordinadores de esta obra han consultado a algunos de los especialistas más destacados en el campo de la veterinaria. El resultado son más de 1.000 remedios eficaces y seguros. Muchos capítulos contienen una sección especial: «Cuándo consultar al veterinario ». Lea siempre este recuadro en primer lugar. En ocasiones  un problema aparentemente sencillo puede ser mucho más grave de lo que parece. En caso de duda, no vacile en telefonear a un experto. Su veterinario siempre le aconsejará qué es mejor para el  animal.
Espero que disfrute de este libro tanto como yo. Sin duda aprenderá mucho sobre los trastornos más  corrientes y sobre lo que puede hacer en casa para ayudar a su mascota a vivir una vida más feliz y saludable.
AMY MARDER, veterinaria

INTRODUCCION
El cuidado de los animales de compañía
Hay perros y gatos en todas partes. Viven en áticos, casas de campo, pequeños apartamentos y mansiones. Algunos sobreviven cazando ratones. Otros guían rebaños de ovejas. Los hay que pasan la vida sobre cojines mullidos, durmiendo plácidas siestas entre una ración y otra de filet mignon. Sin embargo, todos los animales domésticos, desde el más elegante perro de lanas hasta el más vulgar gato callejero tienen una cosa  en común: jamás olvidan qué es lo más importante en sus vidas. No les preocupa la lluvia, las facturas  pendientes o las huelgas de autobuses, sólo les importa usted (aunque también saben reconocer el valor de una buena comida y un sitio cómodo donde dormir). Como compensación, usted ha de mantener a sus  animales contentos y en forma. Los perros y los gatos son criaturas inteligentes, curiosas, con cierta  propensión a meterse en líos ... patas, rabos y bigotes incluidos. Y cuando un animal doméstico se lastima o enferma, no puede explicarle lo que le ocurre, de modo que usted deberá hacer un pequeño esfuerzo para averiguarlo. Aunque las visitas regulares al veterinario son insustituibles, usted puede hacer muchas cosas para mantener la salud de su animal de compañía. De hecho, algunos de los mejores «remedios» han de buscarse antes de que usted lleve a su flamante cachorrillo a casa.

CÓMO ESCOGER AL ANIMAL
Comprar un animal doméstico puede marcar el comienzo de una de las relaciones más gratificantes de su vida. Elegir el animal más adecuado para usted es una decisión crucial. Tenga en cuenta su estilo de vida. Cualquier animal doméstico puede ser buena compañía, pero en ocasiones sus necesidades y las suyas  entran en conflicto. Por ejemplo, si usted trabaja muchas horas o viaja con frecuencia, debería pensárselo  dos veces antes de adquirir un perro. Los perros son animales muy sociables y necesitan interacción  continua.
Los gatos, sin embargo, son más independientes y constituyen una buena elección para una persona que está poco en casa, sobre todo si se les busca un amigo felino con quien jugar. Dos gatos pueden hacerse compañía mutuamente durante largos períodos de tiempo. Busque coincidencia en su nivel de energía. Aunque no hay nada más adorable que un gatito o un cachorrillo, no todo el mundo posee la paciencia  necesaria para entrenados y vigilados a esta edad particularmente difícil. Para algunas personas será mejor adoptar a un animal adulto. Sin embargo, cuando adquiera un animal «de segunda mano», infórmese  previamente de su historial. No debería hacerse cargo de un animal con problemas a menos que lo conozca con antelación. Tómese su tiempo antes de decidir. Si le interesa una raza en particular, puede visitar a criadores profesionales en su zona, pero si el pedigrí del animal le trae sin cuidado, recuerde que la perrera  local o los refugios de las sociedades protectoras de animales están llenos de perros y gatos ansiosos por  encontrar un nuevo hogar. Muchas de las mejores mascotas provienen de refugios. Parecen agradecer eternamente que sus dueños fueran a rescatadas.
(Linsha en la consulta veterinaria)

CÓMO ESCOGER AL VETERINARIO
El veterinario es una de las personas más importantes en la vida de su animal, aunque éste no sea consciente de ello. Incluso es posible que se niegue a visitado. (A usted tampoco le gustaría que le tomaran la  temperatura de esa manera.) Sin embargo, el veterinario desempeña un papel fundamental no sólo para  conservar la salud del animal, sino también para tranquilizar a su amo. Un buen veterinario ha de tener las mismas cualidades que un buen médico. Pero también es importante escoger a un profesional que reúna los  requisitos que usted exige. Al iniciar la búsqueda, deberá tener en cuenta los siguientes puntos:
• ¿Se toma el tiempo necesario para responder a sus preguntas? ¿Es amable con el animal? ¿Se siente usted a gusto con él?
• ¿Visita sólo pacientes ambulatorios o también dispone del equipamiento necesario para tratar problemas graves, que pueden requerir hospitalización? En este último caso, ¿hay un auxiliar veterinario disponible a todas horas?
• ¿Proporciona servicio de urgencias durante las 24 horas del día?
• ¿Dispone de salas de espera separadas para perros y gatos? Esto resulta particularmente útil si usted tiene un perro aficionado a perseguir a los gatos o un gato que teme a los perros.
• ¿Sus asistentes son amables y serviciales? Es tranquilizador saber que su animal obtendrá toda la atención que necesita.
No tenga reparo en concertar una primera visita con un veterinario sólo para observar la forma en que éste se maneja con el animal. Es una excelente forma de conocer el clima del lugar, que tendrá una importancia vital en la salud de su animal de compañía.

MEJOR PREVENIR ...
Los veterinarios coinciden en que la mejor atención para un animal es el cuidado diario. Una casa  acogedora, una buena dieta, mucho ejercicio y una higiene regular son  los elementos fundamentales para mantener a su amigo contento y sano. Es mucho mejor y más sencillo prevenir enfermedades que curadas. Para evitar que un simple trastorno se convierta en un problema grave es preciso detectado a tiempo. A menudo, las personas que observan con atención a sus animales y están familiarizadas con sus hábitos pueden percibir que algo va mal antes de que aparezcan  los primeros síntomas. Algunos veterinarios recomiendan someter al animal a una breve revisión semanal en casa. Este examen se hace en apenas unos minutos, y puede prevenir problemas y  gastos innecesarios. Comience frotándole el cuerpo. De este modo, el animal se relaja y no se resiste al examen. Además, sus dedos pueden descubrir alteraciones que escapan  a la vista.
• Costras o descamaciones. Pueden ser indicios de parasitosis, alergias o problemas de la piel.
• Bultos o protuberancias. Con frecuencia, éstos se presentan a consecuencia del proceso normal de envejecimiento, pero en ocasiones pueden ser indicaciones de una enfermedad grave. Detectados a tiempo será de enorme ayuda para su mascota.
• Las vértebras. Si puede percibir con facilidad todos los huecos y protuberancias de la columna vertebral del animal, es probable que éste padezca algún trastorno que le haga perder peso. Sin embargo, si le resulta imposible palparle la columna, puede que tenga un problema de sobrepeso.
• Hinchazón. Según la zona donde se detecte, puede tratarse de un indicio de parasitosis, trastornos cardíacos o incluso cáncer.
•Oiga su respiración. A menos que el animal jadee a consecuencia de un esfuerzo  o una carrera, su respiración debe ser regular y tranquila. Si es agitada, ronca o con «ruidos», el animal podría padecer un  problema respiratorio que ha de tratarse oportunamente.
•Controle su pulso. Los latidos cardíacos deben ser fuertes y regulares. Para tomarle el pulso a su animal de compañía, coloque la mano sobre el lado izquierdo de su pecho, junto al codo. Cuente el número de  pulsaciones en 15 segundos y luego multiplíquelo por 4. En los gatos, el pulso normal suele ser de unas 120 pulsaciones por minuto. En los perros, el ritmo varía entre 60 y 120 pulsaciones. (Tenga en cuenta que el  corazón de los cachorrillo s o los gatitos siempre late con mayor rapidez.) Si el pulso del animal está muy por encima o por debajo de estos valores medios, consulte al veterinario.
•Examine las orejas. Deben tener una coloración rosada y estar limpias. La presencia de olores desagradables, secreciones o rojez pueden ser síntomas de infección.
•Examine los ojos. Deben estar brillantes y limpios. La presencia de hinchazón, estrabismo, irritación o secreciones pueden ser indicios, entre otros trastornos, de conjuntivitis o de glaucoma.
•Observe el interior de la boca. Las encías saludables suelen ser rosadas, aunque en algunas razas tienen una tonalidad natural marrón o negruzca. Después de apretar las encías, éstas deben recuperar rápidamente el  color habitual. Observe con atención si dentro de la boca del animal hay bultos u otras irregularidades. •Compruebe si los dientes están cubiertos de sarro de color amarillento. Luego, huela: el aliento de su animal de compañía no debería descomponerlo.
En términos generales, manténgase alerta a los cambios en el apetito, la forma de andar, frecuencia de defecación y la conducta del animal. Si nota alguna irregularidad, consulte al veterinario.

NORMAS DE SEGURIDAD EN CASA
Los perros y los gatos tienen uñas y dientes afilados y una curiosidad prácticamente inagotable. Y esta combinación puede ser peligrosa. Para mantener a su animal doméstico sano y salvo dentro de casa o en el jardín, siga estos consejos de los veterinarios:
Mantenga los medicamentos fuera de su alcance. Recuerde que los perros y los gatos no pueden leer los prospectos. Y el hecho de que un envase de medicinas haya sido diseñado «a prueba de niños» no quiere decir que el animal no pueda acceder a su contenido. Tenga en cuenta que el perro o el gato pueden destrozar el envase con los dientes. Si su animal de compañía es uno de esos intrépidos exploradores con  una asombrosa habilidad para abrir las puertas con el hocico, considere la posibilidad de asegurar las puertas con cerrojos especiales a prueba de niños.
Elimine los residuos tóxicos. Muchos productos de uso doméstico, como los pesticidas, raticidas o los anticongelantes, resultan tóxicos para los animales domésticos. La ingestión de una pequeña cantidad de anticongelante, por ejemplo, puede ser mortal para el animal. Es recomendable mantener al animal alejado siempre que se trabaje con productos tóxicos. También es aconsejable limpiar cualquier salpicadura de inmediato, antes de que su amigo se acerque a investigar.
Tenga cuidado con los cebos. Los aficionados a la jardinería a menudo ponen cebos para los caracoles y luego permiten que el perro o el gato deambulen libremente por el jardín. La sustancia contenida en estos  cebos tiene un sabor tan agradable para los animales domésticos como las galletas, de modo que es casi inevitable que lo coman, y se trata de un producto altamente tóxico.
Mantenga el cubo de la basura cerrado. Para la mayoría de los animales de compañía, el contenido del cubo de la basura es un auténtico banquete. Cuanto más intenso sea el olor, más le gustará. Para salvaguardar la salud de su aparato digestivo y evitar la suciedad, asegúrese de poner una tapa al cubo de la basura y  mantenerlo fuera del alcance del animal.
Evite las electrocuciones. Muchos perros y gatos disfrutan mordisqueando los cables eléctricos, un hábito que puede tener consecuencias fatales. Es conveniente mantener los aparatos eléctricos desenchufados  cuando no están en uso. Por otra parte, evite el peligro que suponen los cables situándolos detrás de los muebles o debajo de las alfombras. Como medida de protección a corto plazo contra cachorrillo s o gatitos,  puede optar por cubrir los cables expuestos con una gruesa capa de cinta aislante, lo que los hará más  difíciles de morder. Otra solución es rociar los cables con un repelente especial para perros y gatos, de  venta en tiendas especializadas.
Cuidado con el agua. Aunque perros y gatos son buenos nadadores, si caen dentro de una piscina, es probable que no consigan salir. No permita que los animales domésticos, en particular cachorrillos o gatitos,  jueguen cerca del agua, a menos que usted se encuentre cerca para vigilarlos.
ESTERILIZACIÓN
La gente suele poner toda clase de excusas para no esterilizar a sus animales domésticos. Algunos temen que el animal engorde o se vuelva apático. Otros dicen que se trata de un procedimiento peligroso o  contrario a las leyes de la naturaleza. Estos temores son infundados. La extirpación de los ovarios o la  castración no hace que los animales engorden o cambien de conducta. Aunque todo procedimiento  quirúrgico entraña riesgos, la extirpación de ovarios y la castración son intervenciones extremadamente seguras. Es más, estos procedimientos pueden alargar la vida del animal reduciendo la incidencia de ciertos tumores y volviéndolo menos propenso a pelear y vagabundear. Aunque la mayoría de las personas cuidan  bien de sus perros y gatos, sólo en Estados Unidos se sacrifican unos 10 millones de animales domésticos  en perreras y refugios de las asociaciones protectoras de animales. Reducir el número de animales no deseados, esterilizando a los posibles progenitores, es quizá la mejor manera de evitar esta penosa situación. El mejor momento para esterilizar a un animal de compañía es entre los 6 y los 8 meses de edad. Pero incluso los animales mayores pueden beneficiarse de esta operación.

ENTRENAMIENTO BÁSICO
Las buenas relaciones entre las personas y sus animales se fundan sobre la base de metas comunes y una  buena comunicación. Esto es más evidente en los perros, que buscan la aprobación y la autoridad de su  amo. Conocer las reglas les brinda confianza, sobre todo cuando se los premia por su buena conducta. Aunque muchos prodigiosos caninos (e incluso algunos felinos) consiguen aprender una amplia variedad de proezas, lo único que su perro necesita saber, además de buenos modales y el control de sus necesidades,  son cinco órdenes: Sit ("Sentado"), Stay ("Quieto"), Heel ("Sígueme"), Down ("Abajo") y Come ("Ven"). Una vez que domine estas habilidades, será menos propenso a saltar sobre los invitados, correr entre los coches o perderse en el parque. Estará bajo su control. Sin embargo, mientras resulta relativamente sencillo  entrenar a los perros, no ocurre lo mismo con los gatos. Ante una severa regañina, lo más probable es que  el felino se marche y lo evite durante el resto del día. Pero, de todos modos, debe enseñar al gato a responsabilizarse de algunas conductas elementales: usar la cubeta de arena, por ejemplo, o mantenerse  fuera de la mesa mientras la familia come. Aunque la mayoría de la gente consigue educar a sus animales en  casa, unas cuantas clases formales pueden resultar muy útiles. No sólo aprenderá el animal, sino también usted. Asimismo, ambos tendrán ocasión de relacionarse con personas y animales desconocidos en un clima amistoso.
PRIMEROS AUXILIOS
No siempre es posible prevenir los accidentes (por eso se llaman accidentes), pero si está
preparado, podrá evitar que un pequeño problema se agrave.
Es conveniente tener un botiquín de primeros auxilios en casa. Puede adquirirlo en cualquier
tienda de artículos para animales de compañía o prepararlo usted mismo. En cualquier
caso, debe incluir los siguientes elementos:
• El número de teléfono del veterinario y el de una clínica de urgencIas para
las noches o fines de semana.
• Un manual de primeros auxilios para perros y gatos.
• Rollo o compresas de gasa hidrófila.
• Esparadrapo.
• Algodón absorbente.
• Tijeras, preferentemente con puntas redondeadas.
• Agua oxigenada.
• Ungüento antibiótico.
• Hidrocortisona en crema.
• Colirio.
• Pinzas.
• Termómetro.
• Jeringuilla (sin aguja) para administrar fármacos por vía oral.
• Solución antihistamínica.
• Solución desinfectante (yodo).

Los animales domésticos suelen comenzar su entrenamiento formal después de las primeras vacunaciones; nunca antes de las 8 semanas de edad. Busque una clase para cachorros que parezca una fiesta. La  interacción entre los cachorros, los niños y los adultos debe resultar divertida para que el animal se  acostumbre a toda clase de situaciones. Aunque es conveniente comenzar a edades tempranas, los perros  viejos también pueden aprender trucos nuevos. Cuando la enseñanza se acompaña de "refuerzos positivos",  los animales disfrutan mucho del aprendizaje.

LOS MEDICAMENTOS
Los perros y los gatos se parecen mucho a los seres humanos, al menos en lo referente a las enfermedades. Sufren dolor de estómago, diarrea, erupciones cutáneas e infecciones leves. Es más, muchos de los medicamentos que tomamos para trastornos comunes son eficaces también para ellos.
Es conveniente consultar con el veterinario antes de administrar un medicamento para humanos a un animal doméstico. He aquí algunas pautas para tratarlos adecuadamente:
• Comprimidos entéricos de aspirina. Para aliviar la fiebre y dolores leves del perro, adminístrele un comprimido de 325 mg por cada 5 kg de peso, 1 o 2 veces al día. Los comprimidos entéricos de  aspirina son menos dañinos para el estómago. La aspirina puede ser muy peligrosa para los gatos, de  modo que no la administre nunca sin la autorización previa del veterinario.
• Acetaminofeno e ibuprofeno. Ambos son peligrosos para los animales domésticos. No los use en ningún caso. 
• Dimenhidrinato (Biodramina). Para evitar los mareos por el movimiento, administre a perros medianos y grandes entre 25 y 50 mg una hora antes de viajar. En el caso de perros pequeños o gatos, la dosis será de unos 12,5 mg. La Biodramina se presenta en tabletas de 50 mg que pueden  partirse en 4 para obtener la dosis indicada. Aunque la Biodramina es inocua para la mayoría de los  perros y gatos, podría resultar dañina en animales con glaucoma o trastornos de vejiga. Como  medida de precaución, consulte .al veterinario.

(A Linsha no la saco a pasear, sino que me saca ella)


DIVERSIÓN Y JUEGOS
Un animal de compañía puede hacerle sentirse niño otra vez. Sin duda, correrá con él, le arrojará una  pelota, se hará perseguir o sencillamente se comportará de forma ridícula. Y puesto que la mayoría de los  animales de compañía disfrutan con una buena carrera al aire libre -los veterinarios recomiendan al menos 2 paseos diarios de unos 20 minutos cada uno-, ambos se beneficiarán del ejercicio.
Esto no es sólo válido para los perros, sino también, en algunos casos, para los gatos. De hecho, pasear a un gato tiene más ventajas que pasear a un perro. Los gatos no levantan la pata en cada parada, no olfatean la tierra constantemente ni tiran de la correa. A los felinos les encanta salir de casa, sobre todo cuando se  los acostumbra desde pequeños. Sin embargo, los gatos suelen zafarse con facilidad del collar, de modo  que los veterinarios recomiendan usar un arnés. Para acostumbrar al animal, póngale primero el arnés sin la correa. Una vez adquirido el hábito, enganche la correa y pasee al gato varias veces por el interior de la casa. Cuando ambos se sientan cómodos, aventúrese a salir al aire libre. Pero no espere que el gato lo siga como si fuera un perro. Más bien será él quien lo pasee a usted.
No necesitará salir del jardín o del patio para pasárselo en grande. A los animales les gusta jugar -algunos  viven para jugar- en cualquier sitio. Las tiendas especializadas disponen de una amplia variedad de juguetes  para animales de compañía. Pero las mascotas no suelen tener remilgos. Una pelota de tenis dentro de un calcetín les proporcionará tanto placer como un costoso juguete de goma. De vez en cuando, arroje un objeto nuevo a su amigo y diviértase observando cómo juega con él. Los animales domésticos pueden alegrar su vida, y usted la de ellos. ¡Diviértanse juntos!
(Fuente: Remedios caseros para perros y gatos)

No hay comentarios: