sábado, 17 de septiembre de 2011

Dormir. El último deseo

Nuestro vertiginoso ritmo de vida exige la recompensa de un sueño reparador. Pero dormir a pierna suela no está al alcance de todos. Es un lujo por el que pagamos cualquier precio.
"Dormir es el nuevo sexo". Con esa sentencia ha escandalizado a muchos academicos el psicólogo estadounidense Arthur Spielman, codirector del Centro de Investigación del Sueño del Hospital Metodista de Nueva York, dio al sueño su justa dimensión, un objeto de deseo. "La gente quiere dormir y no lo consigue, y muchos están dispuestos a pagar, y pagan por una noche de buen sueño". Para demostrar su tesis, Spielman mostró una cifras publicadas por la revista Forbes que evidencian que en Estados Unidos la venta de somníferos, camas, colchones y miles de "gadgets" que presumiblemente ayudan a inducir el sueño es un negocio que mueve entre 10.000 y 12.000 millones $ al año. En España algunos estudios señalan que la venta de hipnótico y sedantes, incluyendo fármacos y plantas medicinales, supera los 37 millones de €/año.
Otro observador de la sociedad global contemporánea, Mark Penn, que ha sido consejero de Bill Gates, Tony Blair y Bill Clinton apunta en su libro "Microtrends":"La mayoría de los que están despiertos a medianoche es porque no pueden dormir, no porque no quieran. Gracias a nuestras elevadas expectativas y a la posibilidad de estar activos 24 hs (siempre tendremos algo que hacer) se duerme menos que nunca".
Mientras otros duermen, tu puedes comprar, charlar, participar en foros o jugar online, trabajar, asisitir a una reunión al otro lado del mundo a través de videoconferencia o ver en tiempo real el último capítulo de una serie que están estrenando en otro continente. En muchas ciudades de Estados Unidos hay supermercados y lavanderías que nunca cierran. Dormir parece hoy, mas que nunca, una pérdida de tiempo.
Pero no podemos vivir sin dormir. "Podríamos sobrevivir más tiempo sin comer", apunta el doctor Nicolás Gonzalez, neumologo de la Unidad del Sueño de la Fundación Jimenez Díaz de Madrid, y agrega que para rendir al 100% al día siguiente se necesita un sueño de calidad, y eso supone pasar tiempo suficiente en la fase REM, el sueño más profundo, y tener pocos despertares durante la noche. Y esto es, precisamente lo que se ha convertido en un lujo.
Algunos expertos como el doctor Eduard Estivil reconocen que por la crisis económica ha empeorado la calidad de sueño de los españoles. No es una novedad, el paro nos quita el sueño. Pero para ser justos, ya dormíamos poco antes. Según encontró el informe "La hora de Europa, la hora de España" realizado por la Fundación Independiente, 3 de cada 10 españoles duermen menos de 6 horas cada noche. Otro estudio de la consultora ACNielsen con 15.000 personas de todos los continentes nos colocó, junto a los portugueses e italianos, en los primeros puestos del ranking de los más trasnochadores del mundo. Nuestra mayor pesadilla es el insomnio, la incapacidad para quedamos en blanco y dormir a pierna suelta. Los expertos  creen que el hiperactivo estilo de vida que llevamos nos ha hecho "desaprender" a dormir. Todo va contra el sueño. La creencia de que podemos con todo y, al mismo tiempo, el ruido de las calles y las terrazas en verano, la ansiedad, el estrés, el calor. .. Incluso, el hábito cada vez más extendido de metemos con el ordenador en la cama. "Nos sobre-estimula y confunde a la melatonina, que es la hormona encargada de prepararnos para dormir", explica el doctor Diego García-Borreguero, que dirige el Instituto de Investigaciones del Sueño. Según la teoría de este experto, la exposición de la retina a una fuente luminosa a  corta distancia, como la pantalla del ordenador, reduce la secreción de melatonina que no recupera sus niveles normales hasta casi dos horas después. Para segregar esta hormona necesitamos casi oscuridad total o, apenas, la luz indirecta de una lámpara pequeña.
Tenemos un problema, hemos olvidado cómo desconectar. "Llevamos los problemas a la cama, repasar la lista de las cosas por hacer al día siguiente en cuanto ponemos la cabeza en la almohada ..., eso es lo que hacemos y el sueño no viene de golpe, hay que preparar/o, hay que desconectar de todo al menos dos horas antes", dice el doctor Eduard EstivilI, polémico por su método para enseñar a dormir a los niños y que  el año pasado comenzó a practicar unas curas de sueño para adultos megaocupados en el Hotel Hospes Maricel de Marbella. "Es gente de éxito que lo ha conseguido todo, pero ahora tienen que reaprender a dormir". La gracia del tema es que hay que irse a la cama sin tirar de pastillas, sólo practicando la desconexión mental y la relajación física.
Además, está el calor. El organismo está diseñado para dormir en una franja de temperatura de entre 18 y 25 grados. Los expertos aseguran que en una noche calurosa activamos nuestro termostato natural para poder conciliar el sueño, lo difícil es poder hacerla de un tirón y sin interrupciones, tal y como sería deseable. El calor supone una sobreestimulación que impide dormir. Según explica el doctor García- Borreguero, en el estadio 1del sueño -cada noche tenemos entre cuatro y seis ciclos-, disminuye la actividad cerebral, se relajan los músculos y desciende la temperatura corporal, una condición necesaria para empezar  a dormir. Pero aproximadamente a los 90 minutos de estar dormidos, cuando comienza el sueño REM y empezamos a soñar, el termostato empieza a fallar, nos alejamos de la zona neutra de temperatura, entre
los 18y 25 grados, y aumentan las posibilidades de despertar. Los expertos aseguran que en situaciones de mucho calor se produce algo de sueño y muchos despertares, y a esas ingratas condiciones nos adaptamos, pero no de forma gratuita. Lo pagamos con cansancio, ojeras y mal humor al día siguiente.

Cafeína, te necesito
¿Quién no ha comprobado alguna vez en primera persona cómo es la jornada después de una noche en blanco? Por esa obsesión que tienen los científicos de poner a prueba y medirlo absolutamente todo, en el Instituto de Investigaciones del Sueño han privado del sueño a mamíferos de experimentación y han extrapolado los resultados a  los humanos. Se ha corroborado que, cuando hay una falta severa de sueño, el individuo se duerme literalmente por las esquinas. Los científicos los llaman microsueños y su función es  reparar el organismo. Porque tampoco estamos dispuestos a dejar de ser los más vitales, los más activos, los más graciosos y los más despiertos. Para conseguirlo, nos hemos enganchado a la cafeína, otro hábito creciente de la vida moderna que apunta en su libro Mark Peno No solo se trata del café y el té, cuyas  ventas se han triplicado en las últimas dos décadas. La demanda de bebidas energéticas y refrescos que contienen cafeína en su formulación se ha disparado en los últimos años. Incluso, Coca Cola y Pepsi Cola han tentado al mercado estadounidense con novedosas bebidas que triplican el contenido de cafeína de sus productos convencionales. Este mercado alcanza los 1.000 millones de dólares solo en Estados Unidos,  donde los empresarios más innovadores experimentan con bollos y panecillos con cafeína para gente con poco tiempo para sentarse a tomar el desayuno y muy necesitada de un chute de energía después de una mala noche. Penn apunta un cambio de tendencia interesante para los empresarios emergentes. "Lagente  compra bebidas que estimulen, no que relajen. Es la única manera de permanecer despiertos y en modo multitarea, como exigen los nuevos tiempos", advierte. Sobreestimulados de día y sin poder dormir de noche. Es la historia de nunca acabar. Y,como siempre tenemos soluciones rápidas a mano para conseguir el objetivo final, antes de ir a la cama tomamos una pastilla que nos ponga el sueño a tiro. Laventa de  somníferos ya se había duplicado entre el año 2000 y 2004 entre los adultos de entre 20 y 44 años. Si tienes un amigo farmacéutico ya te habrá dicho cuáles son los best-sellers de las farmacias españolas, se llaman Orfidal y Tranquimazin. Dos ansiolíticos que te hacen dormir como un bebé. Buenas noches ... y buena suerte.

Que nos quita el sueño a los españoles
La tasa de desempleo 81.3 %
Los problemas de indole económico 49.6%
La clase política o partidos políticos 24%
La llegada de inmigrantes 10%
La corrupción y el fraude 7,4%
La inseguridad y la vivienda 6,7%
El terrorismo y ETA 4,8%

LOTIENEN TODO ... MENOS SUEÑO
Miley Cirus. Justin Bieber o Lady Gaga son algunas de las "celebrities" con dificultades para caer en los brazos de Morfeo. La ex Hanna Montana no pega ojo si está de gira. mientras que a Bieber le quita el
sueño pensar en Dios al acostarse. Algo parecido al insomnio de Gaga. que no descansa por pensar en la
fama y los fans.

Roncar solo o en compañia
Se estima que el 60% de los hombres ronca y el 40% de las mujeres lo hará después de la menopausia. Roncar, dicen los expertos, es un auténtico problema social. El neumólogo Nicolas Gonzalez, experto en problemas respiratorios durante el sueño, ha tratado a verdaderos roncadores, entre ellos un señor cuyo ronquido alcanzaba los 80 decibelios, el ruido equivalente a un petardo.
Su nombre aparecía registrado en varios hoteles como persona non grata, pues sus ronquidos se escuchaban 3 pisos arriba y tres abajo.
Para la vida en pareja el efecto ronquido es devastador. Según un estudio de la Asociación Británica del Ronquido y Apnea, 1 de cada 2 parejas reconoce que su vida sexual se ha visto afectada por su culpa. Además, los roncadores privan a sus compañeros de 2 años de sueño por cada 24 de vida compartida. Des afortunadamente pocas cosas funcionan. Según el doctor Gonzalez, lo más eficaz es lo menos sofisticado, cambiar de postura
(Fuente: Mujer hoy)


Yo desde luego aconsejo invertir en un buen colchón que son años lo que dura y muchas horas las que pasas cada día en él, pero estoy de acuerdo que el smartphone y el ipad se han convertido en nuevos compañeros de cama, al alcance de la mano para cuando despierte. Durante la noche al menos quito el sonido

3 comentarios:

Fauve, la petite sauvage dijo...

¡Apaga todo pero ya! Por la noche al menos, que estamos llegando a unos extremos paranoicos; ya verás por la mañana lo que tengas que ver; deja un teléfono para una urgencia y si es posible en otra habitación que no sea el dormitorio... y listo. Así sí que dormirás bien (y con el buen colchón; estoy completamente de acuerdo, así como de que el sueño es tan o más importante que la alimentación). Menudos temitas para no dormir los de los famosetes esos, pero vete tú a saber.
¡Que descanses! (que es la hora de la siesta, jiji).

Fauve, la petite sauvage dijo...

"Así como de que": si se lo leo a otra persona me hago cruces...

Javier Belloso Martinez dijo...

Pues se suele decir que, "tiempo dormido, tiempo perdido"...yo tambien soy un usuario de iPhone en la cama :D

Muy buena entrada, la verdad es que envidio a la gente como mi novia, q se sienta y se duerme.
Saludos