martes, 28 de junio de 2011

Principios básicos de la economia

Comportamientos comunes

La reunión anual de la asociación económica americana reúne a miles de economistas, jóvenes y adultos, famosos y personas anónimas. Hay tiendas de libros, reuniones comerciales y varias entrevistas de trabajo. Pero principalmente los economistas se reúnen para hablar y escuchar. Durante la fase más activa pueden  estar teniendo lugar simultáneamente 60 o más presentaciones sobre cuestiones que van desde el futuro de la bolsa de valores, hasta temas tan concretos como quién hace la comida en una pareja cuando los dos  trabajan. ¿Qué tienen en común toda esta gente? Un experto en la bolsa de valores sabe probablemente muy  poco sobre la economía doméstica, y viceversa. No obstante, es probable que un economista que se equivoque de seminario, pero que se quede a escucharlo aunque verse sobre algún tema poco familiar, escuche cosas con las que esté familiarizado. La razón es que todo el análisis económico está basado en un conjunto de principios básicos que después se aplican a muchos problemas diferentes.

Algunos de esos principios implican una elección individual: para la economía, lo primero de todo es la elección que los individuos hacen. ¿Qué hacer durante el verano: trabajar o ir de viaje? ¿Comprar un nuevo  CD o ir a ver una película? Estas decisiones implican elegir entre un número limitado de alternativas; limitado,  porque nadie puede tener todo lo que quiere. Cualquier cuestión en economía implica la toma de decisiones por parte de los individuos.
Para comprender cómo funciona una economía se necesita entender, sobre todo, cómo hacen los individuos sus elecciones. Ninguno de nosotros es Robinson Crusoe perdido en una isla: debemos tomar las decisiones en un entorno que está condicionado por las decisiones de otros. De hecho, en una economía moderna las decisiones más sencillas que tomamos -incluso, qué desayunar- están condicionadas por las decisiones de  miles de personas, desde el productor de plátanos de Costa Rica que decidió plantar la fruta que comemos, hasta el granjero de Iowa que suministra los cereales de nuestro desayuno. Y puesto que en una economía de mercado cada uno de nosotros depende de muchos otros, y ellos, a su vez, dependen de nosotros, nuestras elecciones interactúan. Así pues, aunque la economía se fundamenta en la elección individual, para entender cómo funciona la economía de mercado también debemos entender la economía en un sentido más amplio, y analizar cómo mi elección afecta a la elección de los demás, y viceversa.

Mentes inquietas - ¿TIENES UN CENTAVO?
En Estados Unidos es habitual encontrar al lado de las cajas registradoras -por ejemplo, en la de la cafetería de la universidad- una cesta llena de centavos. Se anima a que la gente use la cesta para cuadrar sus cuentas: se tiene que pagar 5,02 $, se dan 5 $ al cajero y se toman dos centavos de la cesta; si hay que pagar 4,99 $, se pagan 5 $ y el cajero echa a la cesta un centavo. Hace la vida un poco más fácil a todos. Claro, sería más  fácil todavía si desaparecieran los centavos, una opción que algunos economistas han llegado a solicitar.
Entonces, ¿por qué tienen centavos en Estados Unidos? Si es una cantidad tan pequeña, ¿por qué  preocuparse por ella? ¿Por qué se calculan los precios con esa exactitud? La respuesta es que un centavo no siempre fue una cantidad tan despreciable: el poder adquisitivo de un centavo se redujo drásticamente por la inflación. Hace cuarenta años, un centavo tenía un poder adquisitivo mayor que el de una moneda de cinco  centavos actual.
¿Qué importancia tiene? Bien, recordemos el refrán: "Un centavo ahorrado es un centavo ganado". Pero hay otras maneras de ganar dinero, por lo tanto debemos decidir si es rentable dedicar tiempo a ahorrar un centavo. La pregunta que hay que hacerse es: ¿Se podría ganar más dedicando el tiempo a otra cosa? Hace  cuarenta años, el salarío medio en Estados Unidos era aproximadamente 2 $ por hora. Un centavo era equivalente a 18 segundos de trabajo: merecía la pena ahorrar un centavo, si para hacerlo necesitabas menos de 18 segundos. Pero los salarios subieron junto con los precios en general, y un trabajador medio recibe ahora más de 17 $ por hora. Un centavo equivale ahora a 2 segundos de trabajo y no merece la pena perder el tiempo por un centavo más o menos. Resumiendo, el tiempo tiene cada vez un coste de oportunidad más alto en términos monetaríos y esto ha convertido una moneda útil, como era el centavo, en una molestia.

Mentes inquietas - ¿PAGAR POR LAS BUENAS CALIFICACIONES?
El verdadero premio por aprender es, por supuesto, el propio aprendizaje. Pero los profesores creen que a menudo merece la pena ofrecer una recompensa adicional. Los estudiantes de primaria que obtienen buenos  resultados reciben estrellas de oro; mientras que los de niveles superiores que sacan buenas notas en los exámenes pueden recibir trofeos, placas o certificados. ¿Y dinero en efectivo? Hace unos años, algunos colegios de Florida iniciaron un debate- cuando ofrecieron pagos extraordinarios de dinero en efectivo a los  estudiantes que obtuvieran notas altas en los exámenes del estado. En el colegio de enseñanza secundaria Parrott, que ofrecía las cantidades más altas, el alumno que obtuvo la mejor nota en un examen recibió un  bono de ahorro de 50 $.
Muchas personas cuestionaron los premios monetarios. De hecho, la gran mayoría de los profesores cree que los premios monetarios por aprender no es una buena estrategia, pues el pago en dinero no puede ser lo suficientemente grande para que el estudiante llegue a apreciar realmente lo importante que es su educación,
y el alumno convierte su formación en un proceso que consiste en trabajar sólo a cambio de dinero. Entonces, ¿por qué los colegios adoptaron esta práctica? La respuesta es que el año anterior el gobierno estatal había introducido un esquema de pagos para los colegios estatales: los colegios cuyos estudiantes obtuvieran las notas más altas en los exámenes recibirían fondos extras del estado. El problema se originó  ante la necesidad de motivar a los estudiantes para que se tomasen los exámenes tan en serio como lo hacían los directores de los colegios. El director de Parrott defendió la práctica de pagar a los buenos estudiantes.  Ante la posibilidad de obtener grandes sumas de dinero para el colegio, el director decidió dejar a un lado sus dudas sobre el sistema de pagar a los estudiantes por obtener buenas notas en los exámenes. La cuestión que se plantea es si el hecho de pagar a los estudiantes por obtener buenas notas implica mejores notas. Las  encuestas sugieren que sl menos a algunos estudiantes los pagos sí que les estimula a esforzarse más. Y algunas escuelas de Florida, que han introducido los premios por buenas notas en los exámenes estatales, advierten mejoras sustanciales en los resultados de los estudiantes.

Mentes inquietas - ¿POR QUÉ LADO DE LA CARRETERA CIRCULAMOS?
¿Por qué en Estados Unidos se conduce por la derecha? Claro, así lo establece la ley. Pero mucho antes de que así lo estableciese la ley, era un equilibrio. Antes de que hubiese leyes de tráfico formales, había "reglas informales de la carretera", prácticas que todos esperaban que los demás cumpliesen. Estas reglas incluían el  principio de que la gente circularía por un lado de la carretera. En algunos lugares, como Inglaterra, la regla era circular por la izquierda; en otros, como Francia, era circular por la derecha. ¿Por qué algunos países  eligieron la derecha y otros, la izquierda? Eso no está del todo claro, aunque esto puede estar relacionado
directamente con la forma de organizar el tráfico en la antigüedad. Los hombres a caballo y con sus espadas en su cadera izquierda preferirían montar por la izquierda (piense en subir o bajar de un caballo, y entenderá  por qué). Por otro lado, los individuos diestros que caminan tirando del caballo, aparentemente, preferirán caminar por el lado derecho. En cualquier caso, una vez establecida una regla de circulación, había fuertes  incentivos para que cada individuo se quedase en el lado "habitual" de la carretera: aquellos que no lo hicieran se chocarían con los que venían en sentido contrario. Así, una vez establecida, la regla de circulación se  refuerza a sí misma, esto es, se convierte en un equilibrio. Hoy día, el lado por el se conduce está  determinado por la ley; incluso algunos países han cambiado de lado (Suecia cambió de izquierda a derecha  en 1967). ¿Y qué pasa con los peatones? No hay leyes, pero hay reglas informales. En las ciudades de Estados Unidos, los peatones van normalmente por la derecha. Pero si visita Japón, tenga cuidado: el japonés  que conduce por la izquierda, también camina por la izquierda. Así, cuando esté en Japón, haga como los  japoneses. No le llevarán a comisaría si anda por la derecha, pero estará más cómodo si acepta el equilibrio y camina por la izquierda.
(Fuente: Microeconomia de Paul Krugman y Robin Wells)

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