miércoles, 22 de junio de 2011

Libro Microeconomia, de Paul Krugman y Robin Wells

Como hace tiempo que tengo abandonados los asuntos de economia he decidido retomarlo poniendo articulos que me han gustado de Paul Krugman y Robin Wells (Si el libro no tuviera casi 600 paginas hasta lo escanearia). Nos acerca a la economia de modo ameno. Veamos la introduccion
Es un domingo por la tarde del verano de 2003, y la Route 1 en el centro de New Jersey está muy animada. Miles de personas llenan los centros comerciales situados a lo largo de los 30 km de carretera que va de  Trenton hasta New Brunswick. La mayoría de los que están ahí disfrutan de la tarde, ¿y por qué no? Las  tiendas de esos centros comerciales ofrecen una amplia gama de posibilidades para elegir. Pueden comprar de todo, desde un equipo electrónico de última generación, pasando por la ropa de moda, hasta unas  zanahorias. Probablemente, a lo largo de la calle, hay más de 100 000 artículos distintos. La mayoría de estos productos no son artículos de lujo sólo para ricos, son productos que millones de estadounidenses compran  todos los días. La escena en la Route 1 de ese día de verano era algo normal, y una situación similar se  repetía en otras muchas calles de Estados Unidos. La Economía es una disciplina orientada fundamentalmente al estudio de situaciones habituales de la vida diaria. Como dijo el gran economista del siglo XIX Alfred
Marshall, la Economía es "un estudio del género humano en sus acciones habituales de la vida diaria".
¿Qué puede decir la Economía sobre "acciones habituales de la vida diaria"? Resulta que mucho. En este libro veremos que incluso a partir de situaciones que nos resultan familiares se derivan algunas cuestiones  importantes; cuestiones a las que la economía puede ayudar a responder.

La mano invisible
Esa escena habitual en el centro de New Jersey no le habría parecido normal a un estadounidense de la época colonial; por ejemplo, a uno de los patriotas que ayudaron a George Washington a ganar la batalla de Trenton en 1776. (En ese momento, Trenton era un pequeño pueblo sin un centro comercial, y eran granjas lo que había a lo largo del camino desempedrado que después se convertiría en la Route 1 actual.) Imagine que se pudiera transportar a un estadounidense del período colonial a nuestra época. ¿No es el argumento de una película? Realmente, de varias. ¿Qué es lo que le asombraría a este viajero en el tiempo?
Verdaderamente lo que más le asombraría sería la prosperidad de este país moderno, es decir, la gama de bienes y servicios que cualquier familia puede permitirse el lujo de comprar. Observando esa riqueza, nuestro viajero en el tiempo se preguntaría: "dcómo puedo conseguir yo algo de eso?", o quizás, "dcómo puede  conseguirlo la sociedad en la que vivo?" La respuesta es que, para conseguir este tipo de prosperidad, se necesita un sistema que funcione correctamente a la hora de coordinar las actividades productivas: las actividades de producción y distribución de los bienes y servicios que la gente demanda. A este tipo de  sistema nos referimos cuando hablamos de una economía. LaEconomía o ciencia económica es el estudio de las economías, tanto de los individuos como de la sociedad en su conjunto. El éxito de una economía se mide por la capacidad que tiene para asignar los bienes. Un viajero en el tiempo procedente del siglo XVII -o  incluso de 1950- se asombraría de los bienes y servicios que la economía moderna estadounidense  proporciona, y del número de personas que pueden permitirse el lujo de adquirirlos. En comparación con cualquier economía de épocas pasadas, y con la de casi todos los países de hoy en día, Estados Unidos tiene un alto nivel de vida. Así que la economía de este país debe estar haciendo algo correctamente, y el viajero en el tiempo podría querer felicitar a la persona encargada de la misma. ¿Pero a quíen? No hay nadie a cargo de ella. Los Estados Unidos tiene una economía de mercado en la que la producción y el consumo son el resultado de decisiones descentralizadas de muchas empresas e individuos. No hay una autoridad central que  dice a la gente lo que debe producir o a dónde debe enviarlo. Cada productor individualmente hace lo que  cree que será más rentable; cada consumidor compra lo que desea. La alternativa a una economía de  mercado es una economía centralizada en la que hay una autoridad central que toma las decisiones sobre la producción y el consumo. Las economías centralizadas también han existido, el ejemplo más representativo  es el de la Unión Soviética entre 1917 y 1991. Pero el sistema quebró. Con cierta frecuencia, los productores en la Unión Soviética no podían producir porque no disponían de las materias primas necesarias, o bien podían producir, pero entonces no encontraban a nadie que demandase sus productos. A menudo, los consumidores no encontraban los artículos que necesitaban; en las economías centralizadas son famosas las  largas colas a las puertas de las tiendas.  Las economías de mercado, sin embargo, pueden coordinar  actividades complejas y proporcionar los bienes y servicios que los consumidores quieren. De hecho, la gente  habitualmente confía sus vidas, sin darse cuenta, al sistema del mercado: los habitantes de cualquier ciudad morirían de hambre en unos pocos días si las miles de acciones no planificadas, aunque de alguna manera ordenadas, de los comerciantes no permitieran el abastecimiento de comida. Sorprendentemente, "el caos" no planificado de una economía de mercado es de lejos más ordenado que la "planificación" de una economía  centralizada.
En 1776, en un famoso pasaje de su libro La Riqueza de las Naciones, el importante economista escocés Adam Smith escribió sobre cómo los individuos, persiguiendo sus propios intereses, terminan consiguiendo lo que le interesa a la sociedad como conjunto. De un empresario que al buscar su propio beneficio genera riqueza para la nación, Smith escribió: "Él persigue sólo su propio interés, y hace esto, como en otros muchos casos, dirigido por una mano invisible que promueve un fin que no aparecía en su proyecto inicial". Desde entonces, los economistas utilizan el término mano invisible para referirse a la manera en que una economía de  mercado maneja el poder del propio interés para el bien de la sociedad. El estudio de cómo los individuos toman las decisiones y de cómo estas decisiones interaccionan se llama microeconomía. Uno de los temas  más relevantes de la microeconomía hace referencia a la visión de Adam Smith: al perseguir sus propios  intereses, los individuos promueven los intereses de la sociedad en su conjunto. Así, una parte de la respuesta a la pregunta de nuestro viajero en el tiempo, "cómo puede conseguirlo la sociedad en la que vivo?", es que su sociedad debe aprender a apreciar las virtudes de la economía de mercado y el poder de la mano invisible. Pero la mano invisible no siempre es nuestra amiga. También es importante entender cuándo y por qué la búsqueda del propio interés puede conducir a comportamientos ineficientes para la sociedad.
Mi beneficio es tu coste
Una cosa que nuestro viajero en el tiempo no admiraría de la moderna Route 1 es el tráfico. De hecho, aunque la mayoría de las cosas han mejorado con el tiempo, la congestión del tráfico ha empeorado. En un atasco, cada conductor está generando un coste para los demás conductores que están en la carretera: se está cruzando, literalmente, en sus caminos (y los demás se cruzan en el suyo). Este coste puede ser  importante en las grandes áreas metropolitanas: cada vez que alguien va a trabajar en coche, en lugar de ir en  transporte público o quedarse a trabajar en casa, puede incrementar fácilmente en 15 € o más los costes ocultos de otros conductores. Cuando una persona decide si va o no va en coche a trabajar, no tiene ningún incentivo para tener en cuenta el coste que supone para los demás su decisión. Un atasco es un ejemplo muy conocido de un problema mucho más amplio: a veces, en lugar de promover el interés de la sociedad en su conjunto, la búsqueda del propio interés puede empeorar la situación. Cuando esto ocurre, se produce el  fenómeno conocido como fallo del mercado. Otros ejemplos de fallos del mercado son la contaminación del aire y del agua, y la explotación descontrolada de recursos naturales, como los peces y los bosques. La buena noticia es que, como veremos en este libro al estudiar microeconomía, el análisis económico puede usarse para diagnosticar situaciones en las que pueden existir fallos del mercado. A menudo, el análisis  económico también puede utilizarse para proponer las soluciones a los problemas.

Expansiones y recesiones
La Route 1 estaba muy animada ese día de verano de 2003, pero no lo estaba tanto como los comerciantes hubieran deseado, porque a mediados de 2003 la economía estadounidense no se estaba comportando del todo bien. El principal problema era el empleo: a principios de 2001 las empresas empezaron a despedir a un gran número de trabajadores, y en junio de 2003 el empleo todavía no había comenzado a recuperarse. Los períodos en que las economías modernas tienen problemas son habituales. El hecho es que las economías experimentan fluctuaciones, una serie de subidas y caídas, Un estadounidense de mediana edad habrá experimentado tres o cuatro caídas, conocidas como recesiones (la economía de Estados Unidos  experimentó recesiones serias que comenzaron en 1973, 1981, 1990 y 2001). Durante una recesión  importante, millones de trabajadores pueden quedarse sin empleo. Al igual que los fallos del mercado, las  recesiones son hechos de la vida, pero aquí también el análisis económico ofrece algunas soluciones a este problema. Las recesiones son una de las principales preocupaciones de la macroeconomía, una rama de la  Economía que estudia globalmente las expansiones y las recesiones. Cuando se estudia macroeconomía, se aprende a entender la forma en que los economistas explican las recesiones y cómo se pueden usar las políticas económicas para minimizar los daños de las fluctuaciones económicas. A pesar de las recesiones ocasionales, en la larga historia de los Estados Unidos la economía ha experimentado períodos más largos de expansión que de recesión. Y ese crecimiento a lo largo del tiempo es el tema de nuestra última cuestión.

Crecimiento a lo largo del tiempo
Al principio del siglo xx, la mayoría de los estadounidenses vivía en condiciones que ahora consideraríamos de pobreza extrema. Sólo ellO por ciento de las casas tenía cuarto de baño, sólo el 8 por ciento tenía  calefacción central, sólo el 2 por ciento tenía electricidad, y casi nadie tenía un automóvil, una lavadora o aire acondicionado individual. Estas comparaciones sirven para recordar cuánto ha cambiado nuestras vidas  gracias al crecimiento económico, la capacidad cada vez mayor de la economía para producir bienes y servicios, ¿Por qué la economía crece con el tiempo? ¿Por qué el crecimiento económico es más rápido en determinadas épocas o en determinadas zonas? Estas cuestiones son básicas para la Economía porque el crecimiento económico en sí mismo es bueno, como pueden atestiguar los consumidores de la Route 1, y la mayoría de nosotros deseamos que ese crecimiento sea cada vez mayor.

La Economía, un instrumento para descubrir la verdad
Esperamos haberle convencido de que "las acciones habituales de la vida diaria" son realmente algo extraordinario, si uno se detiene a pensar sobre ellas, y que pueden plantearnos algunas preguntas  importantes e interesantes. En este libro analizaremos las respuestas que los economistas han dado a estas  preguntas. Pero este libro, como la Economía en su conjunto, no es una lista de respuestas: es una introducción a una disciplina, una manera de enfrentarse a preguntas como las que hemos formulado. O como  Alfred Marshall, que describió la Economía como un estudio de "las acciones habituales de la vida diaria",  también sugirió: "la economía ... no es el cuerpo de la verdad concreta, sino el instrumento para descubrir la  verdad concreta".
(Fuente: libro Microeconomia)

3 comentarios:

JuanCarlosjr97 dijo...

Como puedo descargar el libro, me lo podrian enviar ????

elfo-oscuro dijo...

https://mega.co.nz/#!rY0hBTjQ!Az5W8z0Pckyly1ejlLAIm2exyzgMtqGNygGWDME1SOo

Anónimo dijo...

ELFO-Oscuro, sabes donde lo puedo descargar pero en español por favor