jueves, 26 de mayo de 2011

Formas de ahorrar en el veterinario

Con la crisis económica que sacude a nuestro país nos alertan sobre una disminución en el número de mascotas que acude a las clínicas veterinarias por miedo a las facturas. Tu eres el responsable de la salud de tu mascota, no puedes eludir esa responsabilidad pero si racionalizar los gastos que representa


Es lamentable que entre nosotros no se hayan implantado productos como los seguros médicos para afrontar los gastos veterinarios, lo que hace que muchos propietarios acudan al veterinario menos de lo que es necesario. Un ejemplo sencillo nos muestra esta realidad, más del 90 por ciento de los gatos que se mantienen en el hogar como mascotas no se vacunan y este número, siendo menor en perros, puede alcanzar un 40 por ciento en determinadas zonas. En países como Reino Unido, Estados Unidos o Suecia alrededor de un 75 por ciento de las mascotas disponen de un seguro de asistencia veterinaria que cubre las incidencias en su salud, lo que redunda en mascotas más saludables, gastos más controlados para los propietarios y seguridad económica para las clínicas al dotarlas de una clientela estable. En España estos seguros son desconocidos por gran parte de los propietarios y son pocas las clínicas que ofrecen a sus clientes la  posibilidad de suscribirlos o establecer algún tipo de iguala que reduzca los gastos. Varias empresas  aseguradoras (Segurvet, Veter-Salud, Mapfre, Mussap, etc.) ofrecen seguros de asistencia veterinaria (enfermedad y accidente) y algunos también cubren la medicina preventiva (vacunaciones anuales,  desparasitaciones, etc.) Es importante no confundir un seguro de salud con uno de responsabilidad civil, que cubre los daños ocasionados por la mascota sobre personas, animales u objetos. ¿Pero qué ocurre si la mascota enferma? Te interesa tener un seguro de salud.
Táctica 1 Contrata un seguro de salud 
Una enfermedad inesperada o un desgraciado accidente pueden ocurrir en cualquier momento y ocasionarte cientos de euros de gastos imprevistos. La tensión emocional es muy dolorosa cuando la situación financiera de la familia dificulta abordar tales gastos y se pueden adoptar decisiones incorrectas que lamentaremos toda nuestra vida, como es dejar sin asistencia a nuestra querida mascota. No dejes que el dinero sea la barrera entre la salud y la enfermedad, incluso la muerte, de tus mascotas. Un seguro veterinario ofrece tranquilidad al propietario y la garantía de que su querido compañero va a gozar de una adecuada protección sanitaria. A la hora de decidirte por un seguro examina las distintas  pólizas que ofrece el mercado nacional de seguros y opta por la más adecuada a tus necesidades.

Táctica 2 Contrata una iguala 
Jurídicamente una iguala es el pago de una cantidad ajustada que se hace con arreglo a unos servicios contratados, es decir, que pagas  mensualmente una cantidad a cambio de la cual sabes que  tienes determinados servicios veterinarios cubiertos. Muchas clínicas veterinarias ofrecen esta posibilidad, ciertos servicios están comprendidos en la iguala y otros, considerados extras, son prestados a una tarifa con interesantes descuentos. El veterinario que trata a tu mascota te da confianza, pero eso no quiere decir que obligatoriamente su iguala sea la más interesante, algunas clínicas ofrecen contratos sugestivos y otros no tan buenos. Investiga. ¿La iguala ofrece descuentos significativos en los procedimientos quirúrgicos? ¿Los precios
ofertados por hospitalización, tratamiento continuado, pruebas de diagnóstico, etc., son competitivos con otros de tu zona sin iguala? El objetivo es encontrar una clínica veterinaria que te ofrezca un plan adecuado de salud, generoso cuando se trata de aquellos servicios que tu mascota pueda necesitar en caso de enfermedad o accidente. Antes de contratar formúla todas las preguntas que necesites y asegúrate de recibir las  respuestas adecuadas. Lee toda la letra pequeña antes de firmar nada.
Táctica 3 El tamaño no importa 
En las grandes ciudades vas a encontrarte con clínicas y hospitales veterinarios de todos los tamaños. Desde clínicas atendidas por uno o dos veterinarios, que te dirigirán hacia especialistas de su confianza cuando lo estimen necesario, hasta centros con mucho personal y gran variedad de especialidades. En todo negocio los honorarios están relacionados con los servicios y también con los gastos adicionales que el mantenimiento de las infraestructuras implica. Si optas por pagar tarifas más altas por el cuidado de tu mascota, asegúrate de que estás pagando por una calidad superior en la atención médica, no por el alquiler de inmuebles céntricos o salas de espera lujosas. Pide al veterinario responsable del centro que te explique qué distingue a su hospital del resto y si te convence, adelante. Si no, no dudes en buscar una alternativa menos costosa.

Táctica 4 Cuida la boca de tu mascota
La enfermedad periodontal es la enfermedad más común en perros y afecta a 8 de cada 10 perros de más de 3 años de edad. Muchos propietarios no son conscientes de que su animal sufre estos problemas. Si la enfermedad periodontal es crónica generalmente se requiere, además de un tratamiento médico, un  tratamiento quirúrgico. En un estudio realizado por el Dr. Larry Glickman en la Facultad de Veterinaria de Purdue, Estados Unidos, se examinaron los registros de 60.000 perros con alguna etapa de la enfermedad periodontal. El estudio puso de manifiesto la correlación entre las encías y las patologías del corazón. Es una buena práctica extremar en el hogar el cuidado dental de las mascotas para evitar tan serio problema. El cepillado semanal de los dientes o el uso de productos orales específicos para su limpieza en mascotas son recomendables contra el sarro, pero indudablemente lo mejor es el empleo de alimento seco. El cuidado de la boca te va a evitar no solo la enfermedad periodontal y cardiaca, también te vas a ahorrar un montón de dinero en una limpieza dental profesional con anestesia.

Táctica 5 Sé responsable al adquirir una mascota
Tu responsabilidad no acaba en dar de comer o no abandonar a tu mascota, eres responsable de su salud y bienestar. No adquieras mascotas que no puedes mantener, los cuidados veterinarios de un dogo alemán son superiores a los de un gato, por ejemplo, y será más caro para medicar en caso de enfermedad. Ponte un
límite en el número de animales de compañía que posees, sé realista y no acumules animales que luego tu economía no te permitirá atender de un modo adecuado si enferman. Si lo tuyo son los perros de raza, infórmate de las posibles enfermedades genéticas (displasia de codo o cadera, atopia, epilepsia, acondroplasia, etc.), son enfermedades hereditarias relacionadas con una crianza selectiva errónea. Los  perros mestizos suelen ser más sanos por un fenómeno conocido como vigor híbrido. Piensa seriamente en la posibilidad de adoptar, altemativa siempre mucho más económica.
Táctica 6 Aprende a vigilar su salud 
Tratar una enfermedad al inicio de su desarrollo es mucho menos costoso que tratarla si se ha detectado en un estado avanzado. Si tienes un seguro de salud o una iguala posiblemente esté comprendido un examen regular de la mascota por el veterinario, en caso contrario es interesante que no dejes de realizar tales revisiones. No dejes de acudir anualmente a la clínica para un chequeo. Como complemento puedes llevar a cabo un examen físico de tu mascota en casa, para ello la próxima vez que lleves a tu perro o gato a la clínica le pides al veterinario que te enseñe el modo de realizarlo y las verificaciones que debes hacer. Ese examen  casero nunca será un sustituto del examen del veterinario, pero puede ayudarte a prevenir y tener mejor comprensión de la salud de tu mascota.


Táctica 7 Pide un presupuesto
Prever los gastos facilita asumirlos. Por ejemplo, si tu mascota debe ser sometida a una intervención quirúrgica, pide que te hagan un presupuesto no sólo de la operación en quirófano sino también de las pruebas de diagnóstico previas y posteriores a la intervención, costo de la hospitalización, suero, antibióticos y cualquier otro gasto derivado de esa intervención. Hay ocasiones en que los gastos colaterales a la intervención pueden sumar tanto como ella. La ventaja de un presupuesto detallado por escrito es que te permitirá afrontar  adecuadamente los gastos. Si tienes alguna duda sobre alguno de los capítulos del presupuesto no tengas miedo de preguntar, el verdadero profesional de la sanidad no se siente ofendido por  estas cuestiones y prefiere una comunicación clara con sus clientes.

Táctica 8 Expón tu situación con claridad
Ante una enfermedad que supone un gasto fuerte, si tienes un problema financiero para afrontar los costes de devolver la salud de tu mascota, no tengas vergüenza en exponer con claridad tu situación a tu veterinario. Con seguridad que tu veterinario quiere ayudar a tu mascota, pero no puedes pretender que lo haga de forma gratuita. Ten en cuenta que tener una mascota no es un derecho sino un privilegio que asumimos y del que somos nosotros los únicos responsables. Es seguro que podrás llegar a un acuerdo con tu veterinario para abonar en varios plazos el costo de su trabajo. No te sientas ofendido si te pide que firmes un documento mediante el que asumes el compromiso de la deuda.
(Fuente: Revista Pelo Pico Pata)