jueves, 3 de marzo de 2011

Personalidades felinas

El gato es en esencia un animal independiente, curioso, dormilón y de admirable personalidad, porque obviamente los gatos tienen personalidad y ésta varía de unos a otros ejemplares. Mientras que unos son activos y bulliciosos, otros son reservados y tímidos. Hay gatos muy independientes y también tremendamente afectuosos.
Te presentamos algunos tipos de personalidad gatuna, y lo más importante, te contamos cómo puedes mejorar su temperamento, algunas veces extraño o al menos sorprendente, otras sencillo y hogareño, pero siempre  entrañable. Identificar la personalidad de tu gato no tiene dificultad, vivir con esa personalidad puede exigir paciencia y creatividad por tu parte, pero los gatos son así, nada predecibles, y no tenemos otro remedio que adaptamos a ellos .... o sucumbir en el intento.

El egoista
Si disfrutas de un solo gato puede resultarte más difícil identificar a este tipo, pero en aquellas casas donde conviven varios gatos es fácil identificar al gato egoísta. Es aquel que empuja a los otros gatos para que se aparten de su camino, el celoso que les arrebata los juguetes o no les deja comer hasta que él se ha saciado. Si estás acariciando a otro gatito el gato egoísta llega corriendo y se sube a tu regazo para que solamente le hagas mimos a él. Una actitud tan egoísta puede acabar siendo desesperante, pero los gatos saben arreglar las cosas de la vida de manera tan natural que terminarás por encontrar divertido su temperamento narcisista e interesado.
El manipulador

Es un maestro en conseguir todo aquello que quiere. En cuanto amanece salta sobre la cómoda del dormitorio y maúlla o derriba objetos de adomo para llamar tu atención. Cuando este tipo de gato quiere que juegues con él o que le des de comer, en realidad te está adiestrando a satisfacer sus deseos. ¿En verdad te está manipulando? i No!. Seguramente él piensa que está poniendo en práctica todo su repertorio de  encantos gatunos para obtener lo que quiere. ¿Cómo puedes detener este tipo de comportamiento? Sencillamente: i ignóralo! Cuando tu gatito te despierte a las 6 de la mañana para que le llenes su plato de comida, te das media vuelta y sigues durmiendo. No refuerces su comportamiento levantándote a cumplir sus caprichos. Si no le prestas atención, si no satisfaces sus antojos en el momento en que los exige, dejará de hacerlo. Va a tardar unos días, a veces semanas, pero al final entenderá que ese comportamiento no le reporta ningún beneficio.
El independiente

Es ese tipo de gato que se mantiene lejos de la gente y no le gusta comprometerse emocionalmente. Expresa y recibe atenciones sólo bajo sus propias condiciones. Puede andar pegado a tus talones, frotándose contra tus tobillos y rodando por el suelo para que le rasques la tripita, pero cuando quieres acariciarlo da un brinco y se va corriendo. Puede que se suba a tu lado en el sofá, pero cuando lo vas a abrazar huye. Es un comportamiento relativamente común en gatos que hemos llevado a casa cuando eran adultos y no se les había educado en el afecto. Es difícil cambiar a un gato adulto y convertirlo en un gatito que le encante ser mimado, pero debes intentarlo. En otros casos encontramos gatos que pueden expresar mucho afecto mientras son cachorros y jovencitos,  pero al crecer se convierten en gatos indiferentes o fríos. Algunos propietarios llegan a pensar que su gato ya no les quiere, que no desea estar a su lado, pero no es verdad, es que al llegar a la madurez apareció esa personalidad poco expresiva en el gato, nada más.


El travieso
Cuando uno de estos gatitos llega a tu casa, tu vida no volverá a ser igual. Dile adiós a la tranquilidad. Son pura locura. Si te ha tocado uno de estos gamberros deberás aprender a vivir con el cubo de la basura volcado, la tierra de las macetas esparcida por la terraza y el rollo de papel higiénico hecho trizas. Nunca más podrás tener jarrones y porcelanas en tu casa. A algunos les gusta subir a los muebles y derribar todo lo que allí encuentren, disfrutan viéndolo estrellarse contra el suelo. Si les persigues enfadado es casi seguro que este comportamiento aumente. Se habrá convertido en un juego para el gatito. Por lo general se trata de un gato con mucha energía, que carece de estimulación suficiente en su medio ambiente. Tienes que ofrecerle juguetes  y jugar con él en la mañana, en la tarde y en la noche. En definitiva, préstale atención a todas horas todos los días. Un gato con mucha energía no es un gato malo, es un gato que se aburre y no encuentra las suficientes actividades gatunas a su alcance para mantenerse ocupado.
El nervioso

¿Conoces un gatito que sea excitable y muy impredecible? Seguramente es un gato nervioso. El gato nervioso es ese que se busca problemas con su comportamiento díscolo, el que se excita con facilidad y nos muerde las manos. Tiene extraños estados de ánimo que le empujan a correr como loco de un lado para otro de la casa. Su intención real es jugar. Este gatito se agazapa tras un mueble y cuando pasas te muerde los tobillos. Disfruta con tu sobresalto y es difícil no sobresaltarse cuando te están clavando un dientecillo o una uña en las piernas, pero si agitas los pies lo encontrará muy divertido e insistirá en su tropelía. Lo mejor es ofrecerle un montón de juguetes y no poner las manos o los pies a su alcance. Si te ataca jugando toma un juguete y haz  que redirija su atención hacia el mismo.
(fuente revista pelo pico pata, imagenes lolcats)