miércoles, 22 de diciembre de 2010

Gatos negros

 Sin duda, el color negro en los gatos ha dado origen a leyendas, creencias o injusticias atroces a lo largo de la historia. Incluso hoy por hoy, los gatos negros no dejan indiferente a nadie.
 A pesar de ser animales de culto en el antiguo Egipto y tener una existencia muy digna durante los siglos posteriores, los gatos, y especialmente los negros, comenzaron a ser perseguidos y vilipendiados a partir de la Edad Media, por considerárseles símbolos del diablo y cuerpos metamórficos de brujas.
 Lo verdaderamente curioso es que parece que la animadversión por los gatos es fruto de un error conceptual: El gato aparece ligado al paganismo de la Edad Media por el culto que profesaba la mitología nórdica a la diosa Greya (diosa del amor y la curación), cuya iconografía la representa en un carro tirado por dos gatos. Pues bien, parece ser que la imagen de estos felinos tirando del carro de la diosa les hacía poseedores de
poderes divinos, y éste es el punto de partida de la persecución a los gatos. Como dice Julio Caro Baraja: "Es una tergiversación de origen mítico confundir al animal que acompaña a un numen o divinidad con la divinidad misma".

 La Iglesia alentó de tal forma la quema de estos pobres animales que llegaron a convertirse en el principal espectáculo en las hogueras de las noches de San Juan; su absurdo aniquilamiento fue una de las causas de la brutal expansión de la peste negra en Europa durante el siglo XIV (más de 25 millones de muertos), ya que la ausencia de felinos permitió que el vector de la enfermedad, las ratas, camparan a sus anchas sin predadores naturales que las exterminaran.
 El resultado hoy es que en Europa las supersticiones no son" unidireccionales": lo que para unos es "gato negro igual a mala suerte", para otros significa todo lo contrario, dependiendo, entre otras cosas, del lugar y la circunstancia con la que nos topemos con el felino.
 Se dice que un gato negro augura algo nefasto si se cruza en el camino de una persona de derecha a izquierda. Pero este" peligro potencial" se pierde si dicho gato tiene un lunar blanco en alguna parte de su cuerpo.
 Sin embargo, existen pueblos en los que el encuentro de un gato negro camino de la iglesia el día de la boda es augurio de buena suerte, mientras que en otros, es símbolo de desgracias conyugales.

Se cree que el gato negro trae buena suerte en los juegos de azar, sobre todo si se toca alguno antes de que empiece el juego. También se cree que tener un gato negro en casa es símbolo de buena fortuna.
Como vemos, creencias para todos los gustos. .. Pero hay una verdad incuestionable: el gato negro es bello como cualquier otro .
(Muchas gracias a la revista "gato en casa")

1 comentario:

skiken dijo...

Viendo las fotos, que dificil es hacerle fotos a un gato negro y que se le distingas sus razgos!! yo de Kika tendré fotos de buena calidad solo un par, en las demás suele aparecer como un Alien o una mancha negra jejeje