viernes, 5 de marzo de 2010

Meditar con las mascotas del alma

Llego a casa tras un día agotador y caigo en el sofá. Uno de mis gatos viene a hacerme arrumacos. Le acaricio. Ronronea. Le sigo acariciando. Sigue ronroneando. Entonces, es como si el tiempo se detuviera. Respiramos lenta y plácidamente. El estrés ha desaparecido. Acabamos de hacer meditación, de sentirnos en paz en el momento presente. El amor que existe entre mis mascotas y yo me ha vuelto a recordar el sentido de la vida humana.

¿Alguna vez mientras llorabas, tu perro te ha lamido las lagrimas? Y a pesar de ser un día frío y gris, ¿te has detenido, feliz, a escuchar a tu canario, que no para de cantar con alegría? ¿O estabas muy triste pero tu hámster, haciendo piruetas por su jaula, te arrancó una sonrisa? Hace diez años estudié terapia asistida con animales. Yo sabía que había algo muy poderoso en los animales que nos ayudaba a sentirnos bien. Entre otras cosas, ellos no nos juzgan, nos aceptan tal
como somos, nos aman sin más. En aquella época me dedicaba a cuidar de la salud de los humanos como enfermera y trabajaba con niños. La mayoría de mis colegas desconocían esta opción, es más, no les importaba que perros, gatos u otras mascotas fueran separados de sus familias por el miedo ante el nacimiento de un bebé o el diagnóstico de una alergia.
Muchas bendiciones se han puesto en mi camino llenando mi vida, desde el conocimiento y desde la experiencia, para que mi consciencia despertara y mi intuición floreciera. Ahora me dedico a la investigación sobre el vínculo espiritual con los Animales del Alma, Maestros y Sanadores.A lo largo de toda nuestra historia, gente humilde conectada con los ciclos naturales han comprendido los mensajes de los símbolos y de los arquetipos animales que han interpretado sabios, místicos,
teólogos, filósofos, psicólogos o genios como Walt Disney a través de su obra, personajes, guiones y letras de canciones (os invito también a reflexionar sobre estas moralejas). Y todo para que lo aplicáramos a nuestra vida cotidiana. Hoy comparto con vosotros cómo los lótems nos ayudan en la meditación, a un nivel en lo que a la salud se refiere, mucho más profundo del cuerpo físico que nos envuelve.

El alma de los animales
Aunque resulte simplificar demasiado, para que se entienda pondré un ejemplo. La leche es un líquido que tiene las mismas características sea cual sea su envase: botella de cristal, tetrabrik o taza de porcelana, la diferencia está en que unos envases son distintos de otros, con sus ventajas
e inconvenientes. Con el alma de los seres vivos ocurre algo parecido.Todos la tenemos, por eso somos eso: SERES Y VIVOS. El envase, la manifestación en esta realidad física y temporal que
experimentamos (y que no es la única) es tan solo di-fe-ren-te. Ojo: Diferente no significa mejor ni peor, nos pasamos la vida comparando y calificando,juzgando y así nos va. Diferente significa
que cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero atendiendo a la potencialidad de nuestro verdadero Ser, todos podemos alcanzar un desarrollo óptimo, que según las características de nuestro "envase", será distinto: sabemos que un delfín, un elefante y un primate poseen autoconciencia, sus posibilidades intelectuales y emocionales están muy evolucionadas, dependiendo también del medio y de las oportunidades con las que se encuentre y su manera de aprovecharlas. Pero ese precepto es también válido para un niño, para un loro, para un perro ... Y además está el tema del aprendizaje, que es el objetivo de todo este tinglado llamado vida. No me canso de decir que los animales son Maestros, nos informan de todo aquello que no queremos ver en nosotros mismos. Ellos no matan por diversión ni hacen torturas como festejos, no se ríen de los débiles, no actúan desde la envidia, la venganza ni la codicia. El día que entendamos que a nivel del alma somos iguales, posiblemente se llegue a crear un verdadero respeto y convivencia, no sólo entre especies, sino entre humanos, que hasta ahora tampoco hemos logrado por considerar inferiores a la gente en relación a su sexo, edad, raza o creencias. De verdad que nos queda mucho por aprender. Primera lección: juzgar es lo contrario de amar. El miedo nos impide amar. Ambas cosas sólo están en nuestra mente. Se desvanecen al poner la mente al servicio del espíritu.
Amor y autosanación
Intentaré explicar de una manera sencilla cómo funcionan las terapias naturales, que son las que nos ayudan a potenciar nuestros mecanismos naturales de curación. Hipócrates, el padre de la medicina, postuló que "la fuerza curativa que hay dentro de cada uno de nosotros (vis natura medicatrix) es la más grande que existe para sanarse'Jodo necesita su tiempo. Tu sabes que una enfermedad grave no se cura sin reposo, por muy bien que te tomes las medicinas que te ha mandado el médico.Yque la fiebre y el dolor no son tan negativos porque nos ayudan a identificar dónde están los problemas para resolverlos. Las pequeñas heridas, a veces sólo con un poco de higiene se curan sin más, nuestro cuerpo y el del resto de los animales disponen de un sinfín de mecanismos que nos ha dado la Madre Naturaleza para que nos curemos, desde el sistema inmunológico hasta nuestra mente. Y la ciencia sigue desconociendo muchos de esos procesos. La psiconeuroinmunología, la medicina transpersonal y otras disciplinas que contemplan múltiples variables (física, química, biología, metafísica) nos sorprenden con sus descubrimientos. La meditación juega un gran papel en todo esto. Por otra parte, sabemos que no hay una terapia infalible que sirva para todo ni para todos. Eso se debe a que cada persona y dependiendo de cada momento de su vida (incluso de cada momento del día) necesita una cosa diferente. Lo primero seña cuidarse, prevenir, es decir: respirar correctamente, cuidar nuestra alimentación,
limpiarnos de todo lo tóxico, especialmente de pensamientos negativos, para permitir que todo funcione en las mejores condiciones. Y cuando una enfermedad se cura y vuelve al cabo de poco, habría que detenerse y escuchar el lenguaje del cuerpo, las emociones que predominan e intentar
entender qué está pasando, porque la causa puede venir de cualquier parte, desde no aceptar el pasado hasta la incertidumbre que nos creamos por el futuro. Por lo demás y resumiendo, lo que hacen las terapias (por ejemplo, una de mis predilectas, las Flores de Bach) es ponemos en la situación más conveniente para que desde la consciencia, activemos nuestro poder de autosanación. Yeso ocurre gracias al amor. El Dr. Edward Bach afirmaba que "la salud depende de estar en armonía con nuestras almas" y lo explicó muy bien: "A través de su alta vibración,
determinadas flores, arbustos y árboles silvestres de un orden superior, tienen el poder de aumentar nuestras vibraciones humanas y abrir nuestros canales a los mensajes de nuestro Ser
espiritual, inundar nuestra personalidad con las virtudes que necesitamos y de este modo purgar los defectos de carácter que causan nuestros males; igual que la música hermosa u otras
cosas grandiosas e inspiradoras son capaces de elevar nuestra personalidad y de acercarnos a nuestra alma. y al hacerlo, nos brindan paz y nos liberan de nuestros padecimientos. No curan atacando directamente la enfermedad, sino inundando nuestro cuerpo con las bellas vibraciones de nuestro Ser superior (Ser superior o Alma en el sentido de Carl G. Jung, nuestro núcleo esencial divino, nuestra conexión con el Cosmos), ante cuya presencia la enfermedad se derrite como la nieve delante del Sol. No hay una auténtica curación sin un cambio en la orientación de vida, con paz en el alma y la sensación interior de felicidad".
Segunda lección: tenemos lo mejor de nosotros mismos dentro de nosotros. Todo pasa, el amor permanece. Se puede aprender a amar.

Abrazos y besos desde el corazón
Hay muchas maneras de meditar, parar del frenesí impuesto desde fuera y escuchar con atención el latido de nuestro corazón, similar al ritmo del tambor de las tribus de la antigüedad.
Yo sólo propongo un ejemplo. En general, se trata de respirar de manera consciente (poniendo atención en algo que solemos hacer sin darnos cuenta) y tomar tu propio camino, en dirección a la Unidad, es decir, a sentirte conectado con la fuente de la que ernerge la vida, a través del entendimiento de que todas las formas de vida estamos relacionadas. Es un concepto espiritual universal, independiente de las creencias, que no se comprende con los razonamientos mentales, sino interiorizándolo. Es una pena que en nuestros hospitales no se permita la visita de animales sanadores, regulada en otros países; sívan entrando en residencias para mayores y otros centros. El contacto con las mascotas es terapéutico, especialmente si podemos acariciarlas y abrazarlas. En cualquier caso, hay ejercicios que podemos hacer en cualquier lugar, sólo se requiere respirar y visualizar, y con la práctica, incluso lo podrás hacer sin problemas en medio del ruido. Si tienes una mascota que no sea conveniente sacar de su hábitat doméstico (acuario, terrario o jaula), ponte lo más cerca suyo que puedas. Y si se trata de un mamífero como perro, gato, cobaya, sin obligarle a nada, mira si quiere tumbarse o sentarse junto a ti en el ejercicio de la meditación: "escúchale, pídele permiso" (me remito a artículos en números anteriores de esta revista sobre "Animal Communicator" y sobre Reiki para animales de alga PorquerasArderius). Esto hará mucho más potente el flujo de energía y los beneficios repercutirán en la salud de ambos, pero sobre todo y es lo más importante, reforzará el vínculo entre mascota y dueño, que en momentos como éste se sitúan al mismo nivel. Una vez que te coloques (postura cómoda, mejor descalzo, móviles apagados para que no te interrumpan, el mayor silencio que puedas conseguir, buena temperatura) junta tus manos o pon ambas sobre tu mascota. Fijate en sus ojos, en su belleza, en su sencillez, en su inocencia. Siente que él o ella está viendo lo mismo en ti: tu mirada, tu belleza, tu sencillez, tu inocencia. Su Ser está conectado a tu Ser. Ahora ponte ambas manos sobre tu corazón. Agradece al Universo este momento y poder disfrutar de su compañía todos los días de su vida. Piensa ahora en los cuatro elementos que nos dan la vida a todos: el Aire que respiramos; la Tierra, el planeta que habitamos, donde cultivamos nuestros alimentos y levantamos nuestros hogares, donde viven nuestros seres queridos; el Agua que bebemos y con la que nos lavamos renovándonos por dentro y por fuera; y el Fuego, desde el calor del sol hasta
la sangre caliente que recorre nuestro cuerpo y que muchas religiones consideran el lugar donde habita el alma.
Tercera lección: Todos somos partes de un Todo y el Todo es parte de nosotros (Gobo Fraggle). Cualquier persona es persona por pequeña que sea (Hartan).

Los animales del alma y los centros de energía
Los centros de energía o chacras, que los animales también tienen, están estrechamente ligados al correcto funcionamiento de nuestro cuerpo y de nuestra mente. No son visibles con los sentidos pero sí son perceptibles con un poco de práctica. Cada Tótem, Animal de PoderoAnimal del Alma está relacionado con un chacra. Es una sabiduría ancestral que podemos recuperar para mejorar nuestra conexión con la Naturaleza en el siglo XXI. Hagamos un recorrido posando nuestras manos por cada uno, visualizando al mismo tiempo al Animal en cuestión:
El Chacra Base o Raíz, en el hueso coxis al final de nuestra columna vertebral, se refiere a nuestra conexión con la Tierra y la materia. Su Tótem es el Bisonte o Búfalo americano. Para
los Indios de Norteamérica, es uno de sus principales Animales Sagrados, sobre todo para las tribus de las llanuras (Ej: Indios Lakota). "El Bisonte es el jefe de todos los Animales y
representa la Tierra, la totalidad de todo cuanto existe. Es el principio terrestre femenino y creador que da origen a todas las formas vivientes". Alce Negro, Sioux Oglala.
El Chacra Hara, en el vientre justo bajo el ombligo, el lugar donde nuestras madres nos tuvieron hasta que nacimos, relacionado con la vitalidad. El Animal de Poder es la Tortuga, la sabia y pacífica sanadora, también símbolo de la Madre Tierra.
El Chacra Plexo Solar, a la altura del músculo diafragma, que separa los pulmones de la tripa, es el centro principal de intercambio de energías. El Animal Sagrado que le corresponde es un Águila volando con las alas abiertas, el primer y más poderoso chamán de muchas culturas, el Guardián del Cielo, relacionado con el sol.
El Chacra Cardíaco, en el corazón, nos produce el impulso de compartir y la consciencia grupal, la identificación con el prójimo, la autoestima y amar. El Animal del Alma es el Cisne, sagrado para los Celtas, que representa la pureza del amor.
El Chacra Laríngeo, en el cuello, permite la expresión en todos los sentidos. El Delfín es el Tótem que nos ayuda a comunicarnos y actuar en armonía frente a los bloqueos de las emociones.
El Chacra Frontal o Tercer Ojo, a la altura del entrecejo, rige la inteligencia, el pensamiento Y todos los procesos mentales. El Búho te dice que abras bien los ojos y mires más allá de lo que ves, también con la intuición del Ojo de tu Corazón, para distinguir la auténtica luz que transciende la noche, te guía entre el consciente y el inconsciente para que te conozcas a ti mismo.
El Chacra Coronario, en la coronilla, se encarga del control central de todo el organismo. Nos conecta con nuestra Naturaleza Espiritual, generando la voluntad del Ser y la identificación con el Todo, la Unidad. La Mariposa, símbolo del alma en culturas de todo el planeta, es el Animal más adecuado para meditar a este nivel. Nos invita a dejar de arrastrarnos por lo mundano, transformarnos en el esplendor de nuestra belleza más profunda, extender las alas de la consciencia y volar en libertad. Transformarse no significa cambiar superficialmente para ser como otra persona, sino permitir emerger desde nuestro interior al Ser de luz oculto por nuestro ego o sombra y transcender la dualidad hacia la Unidad.
Y para terminar, piensa en tu Tótem personal, tu Animal favorito, tu mascota compañera en la actualidad o aquella con la que compartiste grandes momentos y cuya alma regresó a su lugar de origen. Todos están en tu corazón deseándote que lo abras de par en par y te muestres, a pesar de las dificultades de la vida cotidiana, en paz contigo mismo y tal y como verdaderamente eres. Por muy duro que sea tu camino no estás solo, perteneces a la Naturaleza y estás protegido por ella. No hay mayor ofrenda ante el Creador que la alegría de tu existencia. La práctica de la meditación, además de sus beneficios (también para los niños en su salud, desarrollo y aprendizaje), nos devuelve hacia nuestro interior, el lugar donde debemos poner orden en primer lugar para desenvolvernos en este devenir. Si cada día somos un poco más amorosos con nosotros y con lo que nos rodea en nuestro círculo más inmediato, cada vez será más fácil y espontáneo, y el amor es contagioso! Esto es algo que los animales saben desde la inteligencia espiritual que poseen y nos transmiten con su energía y con su amor.
Cuarta lección: La Medicina para el Alma está en la Naturaleza. La Medicina de la Tierra es el Amor.

fuente: Pelo Pico Pata