miércoles, 30 de septiembre de 2009

Vuelta a la normalidad

Con la llegada de Octubre considero que es la vuelta a la rutina de estudio y trabajo, adjunto un articulo de la revista On.

VOLVER A LOS HÁBITOS ALIMENTICIOS PREVIOS AL VERANO, RECUPERAR CIERTAS RUTINAS SALUDABLES, RETOMAR LA ACTIVIDAD FÍSICA (EN EL GIMNASIO O DE MODO INDIVIDUAL), OLVIDARSE DEL APERITIVO DIARIO... EL VERANO TOCA A SU FIN Y HA LLEGADO EL MOMENTO DE PENSAR NUEVAMENTE EN CUIDARSE.

La cerveza en el chiringuito, las comidas con los amigos, los cambios de horarios por los viajes o simplemente la inactividad propia de las vacaciones propician que los que hasta el verano mantenían su forma física, la hayan perdido. Ese es uno de los grandes contrasentidos de las vacaciones: todo el fin del invierno y media primavera practicando la operación bikini para poder exhibir un cuerpo razonable en la playa, y luego, cuando llega la hora de la verdad, la hora de ir a la playa, ese mismo cuerpo vuelve a quedar de lo mas descuidado. Ahora, con la vuelta al trabajo, los gimnasios reciben a los usuarios de siempre, que poco a poco deben recuperar el tono físico.
El director técnico del gimnasio madrileño Castellana Sports Club, Ángel Sanz, señala que muchos de sus clientes, después del periodo de vacaciones, "llegan con el propósito de mejorar su estado físico y su forma", y explica que en septiembre se dan
dos tipos de perfil distintos: por un lado el de la persona que va con muchas ganas por mejorar -pero entrando por primera vez en un complejo deportivo- y los que tienen "un histórico anterior de trabajo".
En cualquiera de los dos casos, lo importante para Sanz es que la persona se adapte poco a poco de nuevo a la rutina deportiva para evitar lesiones y excesos. "Vienen con muchas ganas renovadas y con mucha energía; nuestra recomendación es pasar un examen médico y físico, lo primero, y luego hay que controlar esa fuerza con la que vienen para que no se produzca ningún tipo de lesión, ni ningún exceso de trabajo", subraya.
De este modo, el entrenador personal se convierte en un guía que lleva al usuario por medio de la "moderación" a las marcas que se perdieron durante el verano. Lo que se busca, según Sanz, es "un proceso de adaptación" que encuentra sus bases en los ejercicios cardiovasculares y que se desarrolla gracias a "una tabla adaptada" a cada persona según sus objetivos, ya sean de reforzar la musculatura o de obtener una estabilidad física.
Sobre los excesos del verano, Sanz indica que por su experiencia, las vacaciones implican también dar descanso al trabajo físico: los clientes "toman vacaciones de su vida". No obstante, recalca que a pesar del aspecto negativo que ello conlleva, cierta relajación en el aspecto deportivo "es necesaria".
Pero no todo acaba en el gimnasio: hay que recuperar los buenos hábitos en muchos más ámbitos de la vida normalizada. Susana Monereo, endocrinóloga del Hospital Universitario de Getafe, afirma que tras los excesos del verano hay que cambiar los hábitos para comer menos cantidad y repartir los alimentos hasta en cinco comidas diarias.
Esta experta afirma que en España se come "demasiado, sobre todo en relación con el gasto energético en la actividad diaria, que es cada vez más bajo", por lo que aconseja cambiar hábitos rutinarios, ya que hay una tendencia a "mecanizarlos".
Así, apunta que simples instrumentos como "el teléfono inalámbrico o el portero automático han provocado que se pierda actividad física". "Tenemos que mantener algunos hábitos como utilizar el transporte público o ir a la compra y no hacerla por Internet", ejemplifica.
Respecto a algunos consejos a la hora de hacer la compra, Monereo destaca la importancia de hacerlo con "sentido común y orden", para lo que ayuda llevar una lista de alimentos previa. Además, también subraya el ir a los comercios después de haber comido, ya que de lo contrario se tenderá a adquirir "productos de capricho, que son los que más engordan".
Asimismo, aconseja ordenar las comidas, respetar los horarios y no saltarse ninguna, siendo el número adecuado entre tres y cinco veces al día. "Es la manera en la que administramos a nuestro cuerpo los nutrientes necesarios y no tenemos un hambre exagerada que nos hace picar entre horas", comenta.
Por último, asegura que un primer paso para dejar de engordar es comer menos grasa y alimentos dulces, y aumentar la ingesta de frutas y verduras.

ALGUNOS CONSEJOS
Reencuentro con los amigos. Los amigos de! verano y los amigos de verdad suelen ser cosas diferentes. El reencuentro con los segundos siempre es agradable. Aproveche para hacer planes con ellos.
Montaña y cultura. Se acabaron las vacaciones de verano, pero no los buenos planes. ¿En verano playa? En invierno montaña Y siempre cultura que es un plan excelente, también para la mente.
Las próximas vacaciones. No se amargue pensando en que han acabado las vacaciones, porque enseguida llegan otras. Siempre hay vacaciones si se afronta la vida con buen humor. El último trimestre del año es propicio para puentes, y además, la temporada se cierra con las navidades.
• Vuelve la rutina. En contra de lo que puede parecer a muchos, la rutina es sana e imprescindible. La rutina ordena la vida de las personas y la hace más feliz. Romperla está muy bien, pero cuando se recuperan las rutinas las personas se sienten más compensadas y, en líneas generales, saludables.
Alimentos de temporada. Lo cierto es que en verano la alimentación se suele descuidar bastante. Aproveche la temporada no sólo para recuperar los buenos hábitos alimenticios, sino para disfrutar de la temporada: caza, setas y hongos, verduras y frutas de otoño.., Un nuevo mundo de experiencias sensoriales para el que conviene estar predispuesto.
Nuevos planes. No sólo el Año Nuevo es el momento propicio para hacer nuevos planes; en realidad, la temporada vital del hombre moderno va más de vacaciones a vacaciones que del 1 de enero al 31 de diciembre. Así que aproveche para planificar, ilusionarse y abordar proyectos diferentes. Septiembre es el mes idóneo.
Pensar en positivo. Y, sobre todo, piense en positivo, Cuando se afrontan las cosas desde una perspectiva animosa, y viendo la botella medio llena, cualquier época del año es agradable y cualquier situación puede resultar divertida y reconfortante. Parece que cuesta, pero es una actitud mental. Y merece la pena.

Revista On